Las Personas Privadas de Libertad conmemoraron su día

IBARRA.- “Quisiera decirte que soy un privado de libertad, pero por eso no soy una mala persona. Te cuento que no es tan fácil, pero con Dios se puede seguir adelante en cualquier lugar. La verdadera felicidad es sentirte libre de las cadenas del maligno y no estar libre y estar atado con cadenas de satanás, en una vida sin sentido”, escribió Juan Pablo en su carta del preso que fue la ganadora en el programa que se desarrolló en la cárcel de Ibarra, en conmemoración al Día Internacional en favor de los Derechos de las Personas Privadas de Libertad, que se celebra cada 18 de julio en el país.

El joven de 22 años dijo sentirse bien, porque estaba con su familia y, sobretodo, por estar vivo. “Es un día nuevo y es una oportunidad más para salir adelante. Aún no sé cuánto me falta para salir, pero a los que están afuera les diría que hagan el bien, nadie está solo, Dios está a nuestro lado y si alguna vez existe falta de amor de alguien o trabajo, sigan adelante que siempre hay una puerta abierta”, concluyó el interno de contextura delgada.

La sonrisa de Juan Pablo era la misma expresión de la mayoría de internos en la cárcel de Ibarra, quienes aplaudían a los artistas y conversaban entre ellos, mientras otros lamentaban no poder estar con su familia, o simplemente no sentirse conformes con lo que están viviendo.

“Tras los barrotes helados, lloraban sus ojos pardos. Se encontraban sin medios esperando sus condenas. Su almas convivieron mucho tiempo con quienes aborrecen la paz, he hicieron del pánico su amigo, mientras sus cuerpos, enloquecidos del frío se estremecen, y ahí estaba uno de ellos, abandonado como un viejo que muere por la nostalgia”, fueron las palabras que Stalyn Andrés plasmó en su postal por el día del preso y obtuvo el primer lugar.

Stalyn es oriundo de la parroquia de Lita y dijo que no se siente bien, era uno de los pocos internos que no tenía una sonrisa. “Estoy aquí hace 11 meses, me dieron 40 de sentencia”, agregó.

La jornada es la más esperada por los privados de libertad en todo el año. Este es el único día en que su visita puede permanecer junto a ellos desde la mañana hasta las 16:00 y, además disfrutan de un emotivo programa, artistas, concursos, bailes y una comida diferente.

Luciendo sus mejores atuendos los internos esperan que los visitantes vayan llegando, en la mayoría son sus parejas con quienes deciden festejar su día.

Las actividades que se realizan son planificadas con mucha anticipación. Para la administración, a cargo de Jaime Yacelga, cada detalle cuenta y el objetivo es que los internos disfruten y formen parte de todas las actividades, ya que se organizan espacios para todos los gustos, unos pocos disfrutan derrochando talento en canto, baile, poesía y pintura, mientras otros esperan a los famosos invitados que compartirán con ellos en los cuadrangulares deportivos, ya que son destacados deportistas que vieron sus sueños frustrados tras los barrotes de la cárcel.

En las diferentes jornadas no se presentaron desmanes y todos disfrutaron de los tres días de fiesta, a pesar de que no es la única vez en el año que se desarrollan este tipo de programas, porque las autoridades, buscan involucrar a los internos en una serie de actividades para asegurar su verdadera rehabilitación.