Perdió sus manos tras sufrir una gran descarga eléctrica

p37f1Óscar Javier Gómez Quilca, hace tres años, tras sufrir una descarga eléctrica mientras trabajaba, perdió sus dos manos, pero esta adversidad no ha limitado su afán por superarse, que poco a poco lo ha conseguido.

 

SUPERACIÓN. Una vez superada la crisis emocional y médica que le dejó el fatal accidente que ocurrió una tarde del 10 de agosto de 2011, donde el resultado fue la mutilación de sus manos, Javier ha logrado vencer a esta adversidad y se ha acoplado a su nueva vida que le implicó varios cambios.
Su madre Laura Eugenia Quilca, ha sido el principal soporte para su superación, ella desde aquel día de la tragedia volcó todos los cuidados para su hijo; primero en el hospital en la ciudad de Quito donde permaneció asilado cerca de un mes, luego las atenciones en la casa.
Gracias a la Brigada Manuela Espejo, Javier recibió las prótesis con las que reemplazó a sus manos miembros del cuerpo necesarios en el ser humano para cumplir todo tipo de actividades. Antes de contar con las prótesis, este joven de 26 años, que vive en Urcuquí, se las ingeniaba para manipular la computadora y mezcladora para combinar música. Se colocaba un par de palos, envueltos con gasa desde los muñones, que reemplazaban a sus brazos y manos y manejaba los aparatos electrónicos.
ayuda. Javier, agradece a quienes le ayudaron a salir adelante; entre éstos al Grupo Corporativo El Norte, institución privada que canceló la deuda de su computador, que unos días antes de sufrir el accidente lo compró a crédito; las instituciones sociales del Gobierno Central, pero él destaca que su mayor fortaleza ha sido Dios, quien le dio la fuerza para vencer su adversidad.
Hoy comercializa música cristiana y mensajes de superación; Otra actividad que le ayuda a generar algo de recursos económicos es la crianza de conejos y el bono que recibe del Gobierno.