Algunos pensaron que el coronavirus desaparecería pronto

IBARRA.- Fue un 16 de marzo de 2020 que el presidente Lenín Moreno decretó el Estado de Excepción en todo el territorio nacional.

La finalidad fue combatir la pandemia por la Covid-19, que desde hace exactamente un año, este ‘enemigo silencioso’ sigue vigente, cobrando miles de vidas e infectado a niños, jóvenes y adultos.

Desde el inicio de la pandemia en el país, los ecuatorianos tuvieron que hacer cuarentena; cerrar negocios, algunos para siempre; la jornada laboral se suspendió y se implementó el teletrabajo.

Se suspendieron los vuelos nacionales e internacionales, así también como el transporte público.

La circulación vehicular era restringida. Militares, policías, agentes de control, agentes de tránsito salieron a las calles a vigilar. La idea era evitar que la población se contagie.

Sin embargo, mientras pasaban los días, el virus se fue expandiendo por todo el país, que hasta ahora hay más de 300 mil infectados de la Covid-19 confirmados con pruebas PCR a escala nacional.

Mientras que en Imbabura hasta el sábado pasado se registraron 9 076 casos, con el cantón más afectado Ibarra, que también reportó 4 577 confirmados.

Así mismo, de acuerdo al boletín oficial del Ministerio de Salud Pública, hasta el sábado 271 personas habían fallecido por la enfermedad en Imbabura, mientras que a nivel nacional hubo 11 425 decesos.

Al inicio, los hospitales tenían ciertos problemas por la falta de camas para estos pacientes que ingresaban graves, no contaban con respiradores artificiales y los equipos de protección para el personal médico eran escasos.

Ana Villacís, una enfermera de 25 años que ingresó a trabajar al hospital desde hace unos 9 meses directamente a la Unidad de Cuidados Intensivos Covid, contó que al principio de la pandemia veía morir pacientes muy seguido, pero ahora, según ella, eso ya no se ve tanto.

Considera que hay mayor organización. “Pero si es impactante ver que alguien poco a poco se va deteriorando”, comentó en una entrevista anterior con EL NORTE. Al inicio, señaló que nadie sabía cómo tratar la enfermedad, “pero con el transcurso del tiempo hemos ido aprendiendo”, agregó.

Las autoridades insisten en que el comportamiento de la ciudadanía no es el adecuado ante una pandemia, ya que los casos siguen aumentando cada día.

En un rueda de prensa, el director médico del Hospital del IESS, Gonzalo Jaramillo, mencionó que han incrementado la capacidad de hospitalización de pacientes moderados, donde aumentaron de 24 a 31 camas que se encuentran ocupadas casi al 100 %.

Hace un mes Jaramillo explicó que se está viviendo el post-covid, que no significa que pasó la pandemia, “significa que esos pacientes que estuvieron en terapia intensiva tienen secuelas graves pulmonares; cardíacas; neurológicas, que luego de semanas de haber pasado la enfermedad terminan con su vida por la gran complejidad de las secuelas.

 

“Aquel Covid prolongado, como se le denomina en medicina, está presentándose en la provincia”, dijo Jaramillo.

 

Asimismo, recalcó que solo para que la población entienda que hay que cuidarse, el país tiene una capacidad de 500 camas UCI, y si cada paciente tiene un promedio de 15 días de hospitalización significa que se puede tener 35 camas libres por día, “si el 5 % de los casos de covid son graves, nuestro país no puede sostener más de 670 casos nuevos al día”, aseguró.