Peligros de la adicción al ejercicio

Ibarra. La vigorexia es la preocupación obsesiva por el físico. Quienes padecen de vigorexia ven su cuerpo carente de musculatura y tonicidad, sintiendo así una necesidad obsesiva por realizar ejercicio físico y mejorar sus aspecto corporal.

Experta. El psicólogo ibarreño Iván Benavides manifestó que personas que la sufren no se ven nunca lo suficientemente fuertes aunque estén el día entero en el gimnasio, lo que les lleva a hacer todavía más ejercicio, con resultados para su salud. “Al igual que la anorexia o la bulimia, es un trastorno mental que necesita tratamiento psicológico”, dijo Benavides.

El especialista dijo que desde el punto de vista psicológico, los vigoréxicos suelen ser personas poco maduras, introvertidas, con problemas de integración, baja autoestima y rechazo de su imagen, en tanto sus relaciones sociales están deterioradas, sufren ansiedad y depresión y se vuelven obsesivos con otros problemas.

Lesiones. La fisioterapeuta Maira Marcillo agregó que las personas obsesionadas por el ejercicio físico son propensas a sufrir lesiones en el aparato locomotor especialmente aquellos que se someten a volúmenes y cargas de entrenamiento constante, sin embargo estos deportistas suelen ser víctimas de lesiones tendinosas, articulares y musculares.

El tratamiento se basa en modificar esos malos hábitos realizando otras actividades que no sean solo deportivas y contar con apoyo psicológico.

En su vida diaria no pueden dejar pasar un día sin ir al gimnasio y, como un ritual, en cada sesión se pesan y se miran al espejo.
La adicción al ejercicio es frecuente y está acompañada por la ingesta de carbohidratos y proteínas a niveles mayores.