Patiño: “Cerraremos las carreteras”

Cada vez que abren la boca los incondicionales de Rafael Correa, es como si escupieran al cielo, el escupitajo les cae en su propia cara.

Cínicamente, los que reprimieron salvajemente durante diez años a quienes pensaban distinto, ahora lloriquean diciendo que “estamos viviendo un gobierno dictatorial”; los que detenían a quienes con media sílaba ofendían “la majestad” de Correa, ahora le gritan “sinvergüenza, cuántico traidor” al presidente Lenín Moreno.

Pero lo más ridículo de las pataletas de los pocos correístas que quedan, fue lo protagonizado por Ricardo Patiño el domingo pasado, en Latacunga. Olvidándose de que fue parte de un gobierno que criminalizó la protesta social, llamó a sus compinches a “pasar de la resistencia pasiva y organizada a la resistencia combativa”.

Y fue más allá, “tenemos que tomarnos las instituciones públicas, cerraremos las carreteras y quemaremos las llantas que sea necesario”, gritaba como poseído.

Hasta les dio lecciones de cómo defenderse: “si nos tiran gases, tiraremos el cuerpo hacia abajo para que no nos afecten”. Pero lo más chistoso, fue cuando dijo que harían una vigilia fuera de la cárcel donde está su pana Jorge Glas, para solidarizarse con su famosa huelga de hambre: “Vamos a tener una fogata, habrá cafecito”. Bien decía Juan Montalvo: “Que la ignorancia es atrevida, todos lo saben; que la estupidez fuera graciosa, no lo habíamos sabido todavía”.