Una pareja intentó traficar casi 22 000 dosis de alcaloide

Ibarra.- El personal policial de la Unidad Nacional Canina (UNAC) y del Grupo Especial Móvil Antinarcóticos (GEMA) de San Jerónimo, en coordinación con la Jefatura de Investigación Antidrogas de Imbabura, permitió la incautación de 10 978 gramos de alucinógeno, que estaba siendo portado por un hombre y una mujer de nacionalidad extranjera.

Ambos fueron apresados y puestos a órdenes de las autoridades judiciales competentes, acusados por el presunto delito de tráfico ilícito de drogas.

Los hechos
Según se desprende del informe policial, cuando eran cerca de las 22:00, durante un operativo de rutina en el Control Integrado de Tababuela, un bus perteneciente a la Cooperativa Expreso Tulcán, fue solicitado para detener su marcha para una requisa.

Cuando los policías abordaron la unidad para la revisión, dos de los pasajeros, mostraron una sospechosa actitud que hizo que los efectivos se fijaran detenidamente en ellos. Un registro personal se les hizo a ambos y a sus pertenencias, con ayuda del can policial ‘Charlie’.

Hallaron la droga
Una alerta positiva, bajo los asientos de ambos, fue dada por el canino, por lo que inmediatamente, los policías sacaron las maletas que olfateó el adiestrado animal, y en un registro manual, encontraron 11 paquetes tipo ladrillo, que estaban envueltos con cinta de embalaje color café.

Al ser abiertas, una sustancia vegetal brotaba del interior con el olor característico al alcaloide, la misma que fue inmediatamente analizada, siendo determinada, tras las pruebas de campo, como marihuana.

Aprehensión
La pareja fue identificada como Wilfran Javier B., de nacionalidad colombiana y Betsy del Carmen S., de origen venezolano, siendo posteriormente, trasladados al Centro de Detención Provisional (CDP) de Ibarra, para luego ser procesados penalmente, ante un juez competente.

Mientras tanto, la droga fue fijada por miembros de la Unidad de Criminalística (UCM), para luego ser ingresada en las bodegas de la Jefatura de Antinarcóticos.

De las indagaciones preliminares se conoció que, el estupefaciente tenía como ruta; Tulcán – Ibarra – Quito, punto donde a la llegada del alucinógeno, se pretendía fomentar el tráfico de consumo interno, situación que fue impedida, gracias a la labor realizada por los policías apostados en el control permanente de carreteras.