Para meditar no hay escuela, ni etiquetas

nelson villacisHe dicho que meditación no es concentración. Dijo un discípulo: – Cuando medito, los pensamientos desaparecen ¡No sé qué hacer sin pensamientos! No alcanzo a concentrarme.
Respondió el maestro: – Limítate a desaparecer y la existencia te abrirá puertas ilimitadas, piensa y solo encontrarás barreras.– Hay gente que por fijarse en las nubes, no ve el cielo. – Cuando solo haya disfrute y nada de concentración, es cuando verdaderamente estarás meditando. Meditación viene de la misma raíz que medicina; sino que medicina es para el cuerpo; meditación es medicina para la psíque y el espíritu. Meditación es medicina para la consciencia.  Cuando la cabeza, los pies o el estómago están sanos, ni siquiera te acuerdas de esos órganos. Cuando están enfermos te identificas con su enfermedad.
Meditación es desidentificarse, no aferrarse. No hay un yo que controle las cosas. Uno solo fluye con la vida, se entrega por entero a cada cosa. Quien baila con plenitud, medita.  Quien hace el amor con entrega, medita. Fluye con trascendencia, que toda actividad  cotidiana, cuando se la hace con plenitud, nos involucra en la meditación, estemos conscientes de ello o no.
Meditación no es una postura del cuerpo. Flor de loto o Padmasana.  Meditación es consciencia, disposición y entrega a todo cuanto  hagas, es encontrar la virtud en todo lo que te relaciones. Si te vuelves un experto en solo encontrar frutos podridos, te podrías extraviar del camino que conduce a los frutos sanos.
Meditación no es una escuela, ni una marca, menos aún una patente. Meditación es consciencia.

Nelson Villacís
nelsonvillacis@hotmail.com