Papa de ‘Andy’ Chicaiza exhibe su talento en el Riverton

Otavalo. Luis Germánico Chicaiza Andrade, sigue mostrando su clase todos los fines de semana, en el fútbol barrial. ‘Lucho’, como lo llaman sus amigos y conocidos, fue uno de los volantes más virtuosos en la década de los 90.

Figura. Ya retirado del profesionalismo, Chizaiza juega en el club Riverton de la Liga Valle del Amanecer de Otavalo. Pero su talento no solo lo exhibe en el barrial. A nivel profesional jugó en nueve equipos donde dejó su huella.

Debutó a los 20 con el club Brazil de la segunda categoría del fútbol provincial.

Luego fue transferido al San Pedro de Cayambe. En 1991 llegó al Dos de Marzo donde realizó un año inolvidable. Tras dos temporadas con los anteños se cambió de vereda y se puso la 10 del Imbabura. Con los gardenios estuvo en dos etapas. La primera fue entre 1993-1995 y la segunda en 2004.

Chulla. Su punto más alto fue la temporada 1997-1998 cuando llegó al Deportivo Quito. Bajo la dirección técnica de Polo Carrera, Chizaiza le tocó darle el doble para jugar en primera.

Recuerdos. “Yo siempre fui volante 10. Cuando llegué al Deportivo Quito me tocó jugar como marcador izquierdo. Pues el profe Perdomo Veliz Jare, quien era el asistente técnico me dijo que si quería jugar debía ser en esa posición”.

Y no era para menos, pues en ese equipo estaban Fabián Cubero, Washington Aires, José Carcelén, Pietro Marsetti y Luis Aníbal Chérrez, entre otras figuras del mediocampo chulla.

Para Luis el fútbol de antes con el actual ha cambiado en su totalidad. “Éramos más técnicos, ahora hay mucho físico. Anteriormente se veían jugadas de lujo. Ahora es mucho más físico”, completa el 10.

Luis Chicaiza (izq) durante un partido amistoso con la selección de Imbabura, ante las viejas glorias de Liga de Quito. Actualmente Chicaiza es parte del club Riverton de la Liga barrial Valle del Amanecer.