Un panorama poco alentador se vive en el mercado de Mira

El ambiente que se vive en el mercado municipal de Mira, en la provincia de Carchi, no es el mismo que se tenía antes de la pandemia del covid-19. La afluencia de comerciantes no es tan grande, esto pese a las medidas de bioseguridad que se han tomado en el sitio para evitar posibles contagios de coronavirus.

Wilson Vinueza, administrador del centro de abastos, comentó que abrieron hace siete meses y desde entonces se han implementado una serie de normativas como la realización de pruebas rápidas para la detección del COVID-19, el uso de mascarilla, de alcohol en gel y se ha respetado el distanciamiento social.

Todo ello hace que los comerciantes se sientan en un sitio seguro no solo para ellos, sino también para sus compradores, por lo que esperan que poco a poco las ventas se reactiven, ya que al momento el comercio ha disminuido.

Anteriormente existían alrededor de 117 puestos de venta, pero en la actualidad solo quedan cerca de 17, lo cual representa una evidente reducción tanto en la oferta como la demanda de productos, por ende el cierre de varios locales y como resultado el desempleo de varias personas quienes ante la situación han optado por dirigirse a otros negocios.

Asimismo antes de decretar ciertas restricciones para uso de lugares públicos y control de aforo en los mismos, el mercado funcionaba los días sábados y domingos; por lo que muchas personas de lugares aledaños asistían para realizar su compra semanal, pero actualmente el horario de funcionamiento fue modificado de lunes a viernes, evidenciando una menor asistencia por parte de los compradores.

Motivos por los cuales se divisa al llegar al mercado; escasez de varios puestos de trabajo, carpas y mesas reemplazadas por trazos numerados en blanco, comerciantes sin ventas, ausencia de clientes, abundancia de productos, un ambiente desolador, lo cual genera preocupación por parte de las autoridades y comerciantes, ya que anteriormente abundaban las ventas y el comercio en la zona, pero sobre todo se podía divisar otro ambiente.

A pesar de esto, muchas personas buscan el lado positivo y es que el volver a su antiguo trabajo ha generado cierta distracción para todas las personas que debido a la pandemia han tenido que encerrarse en sus hogares para evitar contagiarse, especialmente las de la tercera edad quienes pese a las circunstancias y de no obtener las ventas requeridas, prefieren pasar su tiempo junto a la compañía de los otros comerciantes.

Se espera que durante este año y mientras culmina el proceso de vacunación, el mercado vuelva a tomar la misma forma de antes, esto para mejorar la economía de quienes buscan llevar el pan a su hogar.