Paludismo, enemigo que se hace fuerte en la pandemia

El mundo ha vivido dos décadas favorables en cuanto a su reducción, con 7,6 millones de vidas salvadas y más de 1 500 millones de infecciones evitadas. Pero según el último informe mundial sobre paludismo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante los últimos años, se vive un periodo de estancamiento que amenaza con desbaratar todo el trabajo realizado y todavía es más grave cuando los sistemas de salud de la mayoría de países están colapsados.

La nueva realidad
La pandemia de COVID-19 está poniendo a prueba la resiliencia de sistemas de salud muy robustos en todo el mundo. Consciente del elevado número de vidas que se cobra el paludismo especialmente en poblaciones muy vulnerables como las de África subsahariana; la OMS subraya que es fundamental mantener los programas de prevención, detección y tratamiento de la enfermedad.

En 2019, se estimaban en 229 millones los casos de paludismo en todo el mundo, cifra que esta sobre el número de contagios por coronavirus aunque el número estimado de defunciones por esta primera enfermedad fue de 409 000 en 2019, menos que las ocasionadas por la Covid-19.

Los niños menores de 5 años son el grupo más vulnerable afectado; en 2019, representaban el 67% (274 000) de todas las muertes por paludismo en el mundo.

Diagnóstico en el país
Entre el 2001 y 2012 los caso de paludismo o malaria en el Ecuador se redujeron drásticamente en un 99%, según el Ministerio de Salud Pública. Aunque para la OMS-OPS, en su más reciente informe (2020) los avances no son tan significativos, el país podría convertirse en el segundo territorio de América del Sur, después de Paraguay, en eliminar esta enfermedad.
En el año 2017 en el territorio nacional se notificaron 1.380 casos; en el 2018 se notificaron 1.806; en el 2019 se cifran en 2.081 y para el 2020 se registraron 1.946 casos, según datos de la Subsecretaría Nacional de Vigilancia Epidemiológica.

En la zona norte
Cifras recientes detallan que en la parte norte de Ecuador, la provincia de Esmeraldas es la más afectada con 198 casos, seguido de Sucumbíos con 46, Imbabura y Carchi con dos respectivamente. Las zonas con más riesgo son Morona Santiago (535) Orellana (377) Cotopaxi (366) y Pastaza (324). El mayor número de casos se observa en las edades entre 20 a 49 años.

VER GRÁFICA: (Fuente MSP)

¿Y qué con la pandemia?
La OMS ha explicado que las restricciones de movimiento y los confinamientos, que han provocado retraso en la entrega de herramientas de prevención, como las mosquiteras rociadas con antipalúdicos y también el hecho de que menos personas hayan acudido a los centros de salud.