Palabra y diversidad indígena

alt“Al igual que en la historia, también en la literatura la voz de las mujeres ha sido desvalorizada. La mujer busca su emancipación no solo a través de su voz, su oralidad, sino a través de la creación, de la escritura, hurgando en su singularidad, en su sensibilidad, en su amor”.

El Coloquio.  El auditorio Agustín Cueva de la Universidad Técnica del Norte fue el escenario que recibió a las representantes de la literatura indígena de Latinoamérica, en el Primer Coloquio Internacional de Escritoras Indígenas.

El evento contó con la presencia de la ministra coordinadora del Patrimonio María Fernanda Espinosa, escritoras de Chile, México, Bolivia y Ecuador. Cada una de las exposiciones resaltó la importancia de crear una ciudadanía plural, intercultural e inclusiva, con un fuerte compromiso desde las universidades para forjar la identidad cultural del país.  La agenda preparada para esta jornada abordó durante todo el día diversas temáticas sobre la problemática de la literatura indígena en general y la femenina en particular. El  coloquio fue también el marco para presentar el libro “Amanece en nuestras vidas”, la primera antología de poesía y cuento de mujeres indígenas escritoras.

Estado, lengua y cultura en la región Andina.  Filomena Nina de Bolivia, Lucila Lema y Yolanda Otavalo de Ecuador, fueron las expositoras de la primer temática abordada en el coloquio.  
Lucila Lema escritora ecuatoriana manifestó que la literatura, el arte de los pueblos ancestrales y su riqueza oral está presente  en cada uno de los países, aunque ha sido desconocida. Sin embargo, hoy se da la oportunidad a la oralidad de sus padres y abuelos, a esa palabra florida para que no se pierda y que sea un testimonio para las nuevas generaciones. Una escritura que no solo cuenta los vejámenes que sufrieron sus pueblos sino la alegría, el color y los festejos que son parte de su historia.

Un reto.  La literatura indígena tiene el desafío de “romper el silencio para que la escritura de los países latinoamericanos no sigan hablando de nosotros como incompletos, para que la literatura ecuatoriana no se quede en Huasipungo” acotó Lema, quien además enfatizó que no han olvidado su historia pero que están superando sus episodios dolorosos, son una palabra que presenta desde fuera lo que es el indio ecuatoriano, colombiano, peruano y boliviano.