Paco Moncayo busca retornar a la alcaldía de Quito con un plan estratégico

Quito. Antiguo responsable del Comando Conjunto y regidor de Quito entre 2000 y 2009, Paco Moncayo, busca retornar a la Alcaldía de la capital de Ecuador con un plan estratégico enfocado en mejorar el transporte y la movilidad en la segunda ciudad más poblada del país.

Tras haber dejado la alcaldía de la urbe hace casi una década, este general retirado de 78 años, graduado en Ciencias Internacionales y de izquierdas, asegura que se planteó intentarlo una vez más motivado por las encuestas.

“Comenzaron a asomar encuestas hace más de un año y desde entonces hasta el 18 de diciembre sigo encabezando la intención de voto de los quiteños”, explicó en una entrevista con Efe.

Quiteño de nacimiento, Moncayo ha ocupado los más destacados cargos en el escalafón de las Fuerzas Armadas y es uno de los personajes precursores de lo que se dio en llamar “militarismo ilustrado”, que ha sabido compaginar con su pasión por Quito y la gestión urbana, que lo ha llevado a liderar varias organizaciones internacionales sobre ciudades.

“Uno debe estar siempre dispuesto a servir mientras tenga fuerzas, lucidez y conocimiento, tiene el deber moral y cívico de asumir esas tareas tan complejas”, argumentó el exgeneral que se toma la decisión de concurrir nuevamente a los comicios municipales de marzo de 2019 casi como un deber patrio.

Como credenciales, presenta su experiencia durante dos períodos consecutivos y se postula a la cabeza del cuadro patrocinado por la Izquierda Democrática, Democracia Sí y Vive.

Competirá con nueve candidaturas oficiales a convertirse en alcalde de Quito, mientras que otros seis aspirantes están pendientes de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) certifique su candidatura.

Con un Plan de Gobierno que incluye ocho ejes, 37 programas y 195 proyectos, Moncayo asegura tener listo su borrador de gestión municipal.

“Reuní a mi equipo de trabajo de más de 50 personas y nos pusimos a trabajar en una revisión del plan estratégico. Hoy tenemos borradores para cada administración zonal”, explicó.

Denominado “Quito hacia el 2034”, el documento proyecta iniciativas hasta esa fecha en la que la ciudad cumplirá 500 años de fundación, y asegura que en caso de que no logre el apoyo de los quiteños, al menos quedará como una propuesta de acción para el equipo que ocupe la Alcaldía.

Uno de los temas en los que hace hincapié es el transporte tanto público y privado, como la movilidad de cerca de medio millón de vecinos en una ciudad cada vez más extensa y poblada.

Y es que hoy Quito cuenta con más de 2,6 millones de habitantes, que superan los 2,8 si se tiene en cuenta todo el Distrito Metropolitano, que ocupa una superficie de 4.183 kilómetros cuadrados y una extensión entre sus barrios del norte y los del sur de más de 50 kilómetros.

En esta cuestión en la que el transporte y la contaminación van de la mano, cree que la inauguración del metro prevista para finales de 2019, “tiene que ser un parteaguas entre una forma desordenada, arbitraria y maltratante del usuario, a una moderna”.

En su planificación, Moncayo incluye también vectores como la eficiencia, la participación ciudadana, la seguridad, inclusión, sostenibilidad, productividad y resiliencia.

Habla de mejorar la gestión municipal, reducir el gran número de secretarías que existen en la actualidad, y que a su juicio, convierten al Municipio en un gestor burocrático anquilosado, para pasar a un sistema de “gobierno abierto” con el que aspira a optimizar recursos y dinamizar la administración mediante subcontratos a entidades puntuales.

También quiere lograr una mayor participación de la ciudadanía mediante un gobierno digital y aboga porque “toda la ciudad debe tener acceso a internet de alta velocidad, pero acceso universal en lugares donde debe ser gratuita como centros municipales o culturales”.

“La Administración a un click de distancia del ciudadano”, es su lema.

Otro de los planes es crear un sistema de gestión integral de deshechos y censura que muchas quebradas que rodean la ciudad se han convertido en basurales.

“Quito tiene que ser una ciudad limpia, no porque se recoja más basura, sino porque la gente ensucie menos la ciudad”, sostiene.

Este veterano militar curtido en la Guerra del Cenepa con Perú de 1995 también considera que la seguridad no debe ser cosa únicamente del Gobierno.

“En seguridad el alcalde tiene que ser actor”, defiende Moncayo como ideario para acabar con lacras como el microtráfico.

El ganador en las urnas municipales sustituirá al actual regidor de Quito, el conservador Mauricio Rodas, en el cargo desde 2014 y que ha tenido una gestión altamente criticada en el ultimo tiempo.