Pachakutik expulsa de sus filas a Jaime Vargas por apoyar a Andrés Arauz

El Movimiento político Pachakutik, decidió separar este martes 6 de abril, de su organización al presidente de la CONAIE, Jaime Vargas y a Virma Cedeño  tras la decisión del dirigente de apoyar la candidatura presidencial de Andrés Arauz. Así lo confirmo Marlon Santi, coordinador del partido.

“Él ya no es representante del movimiento indígena”, dijo durante una rueda de prensa al mismo tiempo que aseveró que junto con Leonidas Iza tuvieron una reunión en un hotel de Orellana con representantes del correismo.

El señor Vargas se vende por un ministerio dijo Santi. Por su parte el excandidato presidencial Yaku Pérez manifestó que Vargas es un “cadáver político que no tiene nada que perder”.

División entre el movimiento indígena

La segunda vuelta  del próximo domingo en Ecuador Arauz y el centroderechista Guillermo Lasso ha fragmentado al liderazgo indígena tras su histórico logro de la primera vuelta, en la que su candidato quedó en tercer lugar y el partido Pachakutik obtuvo 26 escaños en el Legislativo.

La división en el seno del movimiento genera una gran incertidumbre en el escenario electoral de Ecuador y se produce después de que el sábado Jaime Vargas, presidente de su organización paraguas, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de ecuador (Conaie), diera su respaldo al candidato correísta.

Ello a pesar de que la organización había asumido en marzo la posición del voto nulo en respuesta a sus desoídas denuncias de fraude en la primera vuelta del 7 de febrero.

Este lunes, a apenas cinco días del final de la campaña, ha sido Carlos Sucuzhañay, presidente de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa (Ecuarunari), el que ha asegurado que se mantiene la petición de “voto nulo”. “Ratificamos las resoluciones de la asamblea de la Ecuarunari, ratificamos las resoluciones del Consejo Político Ampliado de la Conaie y ratificamos las decisiones del Consejo Político Nacional de Pachakutik”, manifestó en una rueda de prensa.

Y aclaró que “el voto nulo significa un rechazo al fraude electoral, al fraude a la libertad de elegir a los millones ecuatorianos y significa también no estar de acuerdo con las propuestas políticas del señor Lasso y del señor Arauz”, añadió.

La decisión de Vargas se sumaba al reciente respaldo de Virna Cedeno, excandidata a la Vicepresidencia como segunda de Pérez, al candidato centroderechista, aunque en su caso sin ningún impacto porque no se trata de una militante de base.

“Economista Andrés Arauz, nuestros presidentes (de las nacionalidades) se han manifestado y lo han posicionado hoy ya presidente del Estado plurinacional”, dijo en calidad de “presidente del movimiento indígena de Ecuador”.

Las reacciones fueron inmediatas y la Conaie no solo ratificó el voto nulo ideológico sino que pidió a los líderes indígenas “no caer en el juego electoral y mantener el horizonte ideológico con firmeza”.

“Todos los Gobiernos han intentado aniquilar al movimiento indígena de Ecuador, y con mayor extremismo en estos últimos catorce años de Gobierno progresista conservador”, decía el domingo la Ecuarunari, una de las tres regionales de la Conaie.

Y reiteró en un mensaje de “indignación” que la lucha indígena es “en contra de la nueva derecha (correísmo) y la vieja derecha (Jaime Nebot y Lasso) que han cogobernado durante estos últimos catorce años”.

“¿Qué significa las propuestas del señor Arauz? Criminalización, división de organizaciones es decir el saqueo al pueblo ecuatoriano, privatización. Estamos hablando de la vieja derecha y hablando también de una nueva derecha, de una nueva oligarquía y de una antigua oligarquía”, añadió hoy su presidente al considerar que Vargas debía haberse pronunciado de “manera personal”.

¿VOTO CRUCIAL?

Desde la primera vuelta, tanto Arauz como Lasso han estado buscando el voto indígena, dado que Pérez dejaba un electorado flotante equivalente a casi 1.800.000 votos, un 19,39 % del escrutinio del 7 de febrero.

Cómo afectará el apoyo de Vargas es aún una incógnita en una situación de casi empate técnico y en el que las oscilaciones a favor de uno y de otro en las encuestas están aún dentro de los márgenes de error estadísticos.

“La diferencia en apoyo electoral entre los dos finalistas parecería ser tan pequeña que el voto afirmativo de quienes inicialmente pretendían anular la papeleta podría llegar a ser determinante”, escribe el politólogo Santiago Basabe en su columna semanal en la web Primicias.