Pablo León: “Gratitud es el sentimiento más noble”

IBARRA.- Con la amabilidad de siempre, Pablo León brindó una entrevista exclusiva a Diario EL NORTE, en donde contó sus principales proyectos, reconocimientos y vivencias. El oficial otavaleño, está a punto de cumplir 32 años en la institución policial.

¿Cómo nació la idea de convertirse en policía?
Cuando me gradué de bachiller. Un primo de mi madre era general y muchas amistades de mi padre y vecinos eran cadetes, ahí inician las ganas y decisión de vestir este uniforme y servir a la ciudadanía.

¿Fue fácil ingresar?
No. Intenté tres veces, pero lo logré, y aquí estamos casi al culminar la mejor carrera del mundo, en la que se tiene que saber un poquito de todo.

¿Cómo fue cambiar Otavalo por la Capital?
El cambio fue drástico, no conocía muy bien Quito porque estuve tres años en la Escuela Superior de Policía en Pusuquí, y apenas salía, me trasladaba a mi Valle del Amanecer.

¿Cómo fue su experiencia como cadete?
No hay mucho que contar. Estar con un grupo de personas que nunca las había visto, permanecer con ellos las 24 horas del día, aprendiendo a conocerse, a vivir. Fue despertar y dormir bajo un reglamento disciplinario, templando el carácter para soportar las inclemencias de la naturaleza y la reacción de la sociedad.

¿Cómo fue el día de la graduación?
Fue el día mas esperado de mi familia, el más feliz, cuando más orgullosos se sienten e inicia la carrera. Mi vida como policía empezó en una pasión que tengo desde niño, una moto Guzzi, en el Escuadrón de Carreteras del Grupo de Tránsito de Pichincha.

¿Como inicia su carrera?
En Imbabura, cuando un señor oficial me tomó en cuenta para ser parte de la Jefatura de Interpol, hoy Antinarcóticos. Iniciamos con pie derecho capturando droga y vehículos sustraídos en Colombia, recuerdo mucho el Control de Mascarilla, que fue donde realice la primera captura de un ciudadano. Era droga abandonada en una maleta, de la que nadie se hacía cargo y me tocó hacerle medir las prendas de vestir y le calzó todo.

¿Qué siente al tener tantos reconocimientos?
Nos faltaría tiempo para contarlo todo, es como una película recordar lo pasado y los casos en los que he estado. Los reconocimientos empezaron a llegar luego de cada logro, conseguido con grandes equipos de trabajo. Luego de estar en Ibarra me dieron el pase a Quito, en donde conocí grandes maestros de la investigación.

¿Recuerda las condecoraciones más relevantes?
Cada una tiene un significado especial, varios son por instituciones internacionales y más del 90% son policías de otros países que reconocen el trabajo de la Policía de Ecuador y cada uno de sus miembros en el combate a la delincuencia organizada transnacional. Son muchos reconocimientos también de la Embajada Americana, así como de la Policía Montada de Canadá, de la Policía de Alemania, Francia, España, Colombia, todas tienen que ver con la coordinación y desarticulación de grandes organizaciones. Todo queda como un gran recuerdo y con la satisfacción del deber cumplido, con excelentes investigadores nacionales y extranjeros, de los cuales aprendí mucho y trato de no olvidarme, enseñando a las personas que quedan en la institución.

¿Qué casos le marcaron y le causan más orgullo?
Recuerdo cuando pertenecía a la Dinased, era comandante de esta unidad y lideré la investigación del asesinato de dos ciudadanas argentinas en Montañita. A todo el equipo nos condecoraron, pero más que recibir un reconocimiento, llegamos, por primera vez en la historia del país, a conseguir una sentencia de 40 años de cárcel para los responsables, a quienes se les probó todo. Otro caso fue cuando comandé la UIAD e iniciamos con los operativos “Eslabón” y terminamos con los “Jaque Mate”. Lográbamos operar de forma simultanea en hasta 10 provincias, obteniendo hasta más de 80 detenidos en grandes investigaciones. También fui parte de la investigación de los atentados terroristas en la Universidad de Guayaquil.

¿Considera que tiene amigos?
Son pocos, más tengo conocidos. Enemigos no tengo, si los tuviera no los conozco y prefiero no conocerlos.

¿Le ha hecho daño a alguien en su vida?
Posiblemente, pero sin quererlo, y podría ser que algunas veces a la gente que se ama. Profesionalmente estoy seguro que a nadie.

Ahora que está al culminar su carrera, ¿cuáles son sus metas profesionales?
Creo que las he cumplido. En todos los lugares que he sido designado he utilizado la misma estrategia: el control, supervisión y buen ejemplo, para obtener el éxito y los resultados que la ciudadanía desea. Pienso que he cumplido y lo que nos queda es esperar la decisión de nuestro Creador, si seguir o irnos a disfrutar de la familia, las dos cosas son muy buenas. Dicen que la gratitud es el sentimiento más noble y grande del corazón y debemos ser agradecidos con la gente que en estos casi 32 años, nos han dado su mano para seguir adelante.

Finalmente, ¿cuál es la frase que utiliza para liderar?
Sin ejemplo, ni se enseña ni se aprende, siempre tenemos que ser ejemplo para nuestros subalternos.