Otro problema

El problema que se ha generado en estos días por la calificación de los taxis ejecutivos al interior de la Municipalidad de Ibarra, ha generado serias reacciones de quienes no obtuvieron el visto bueno.

Pero no solo es eso, la población por un lado y, los taxistas que se pertenecen a la  ‘clase amarilla’ por otro, tienen igualmente sus objeciones ante el procedimiento. Los ciudadanos creen que en Ibarra se va a crear un problema por la saturación de los taxis; a más de ello, el parque automotor existente de por sí ya es exagerado y es el punto de partida de un problema de movilidad que es una tarea pendiente por   solucionar. Hay el temor que se vaya a producir lo que en la ciudad de Quito ya se ha identificado como una “canibalización” del servicio, porque los taxistas van a hacer cualquier cosa por competir para tomar clientes y en ese sentido pueden producirse accidentes, desatención de las señales de tránsito y por ende una violación a las normas existentes que ya se observa en Ibarra. Los taxistas de la ‘clase amarilla’, han defendido su espacio para trabajar, aduciendo que ellos han cumplido legalmente con todos los pasos y que las autoridades municipales en cambio, han procedido a la calificación de los taxis ejecutivos pero “en medio de ilegalidades y procedimientos que no están apegados a la ley”. En medio de todo esta problemática hay concejales que se han pronunciado públicamente aceptando que no todo es legítimo y que hay que proceder con mayor responsabilidad en este delicado tema. Las autoridades tienen la palabra.