Otro año más logrando que los niños sonrían

Ibarra. 2 612 cirugías reconstructivas se han realizado en el Hospital San Vicente de Paúl a personas que presentan labio leporino, paladar hendido y problemas faciales.

Esta intervención ha sido totalmente gratuita, ya que forma parte de la campaña ‘Rostros Felices’, liderada por el doctor Jorge Palacios.

El cirujano llega dos veces al año a la Ciudad Blanca junto a su equipo médico con la finalidad de devolver sonrisas a niños y niñas de familias de escasos recursos económicos.

Acercamiento. Alexander Estévez es un joven de 25 años que cuando tenía solo 6 meses de edad tuvo su primera cirugía con el doctor Palacios.

Pero ahora por casualidades de la vida, estuvo acompañando a su doctor en el quirófano y observando cada proceso que hacían los especialistas con Lucas, de 8 meses.

Es de Atuntaqui y cuenta que como todos, lleva una vida normal. “Somos personas que tuvimos un problema que tiene solución”, dijo Alexander quien además, es estudiante de la carrera de medicina en la Escuela Superior Politéc-nica de Chimborazo. “Mi deber como el apoyo que me dieron desde niño también es ayudar a los demás y por eso estoy estudiando lo mismo”.

Alexander lleva un total de 12 cirugías y más de 23 años de tratamiento odontológico. “Me siento maravillosamente bien, una persona más realizada físicamente por las cirugías, pero a la vez con esas características que nos ha inculcado el doctor Palacios, que es ayudar a las personas”.

El doctor Jorge Palacios, además de ser parte de la fundación Rostros Felices, es jefe de cirugía plástica del Hospital Luis Vernaza de Guayaquil.

“Tenemos el privilegio de poder ayudar a gente que de otra manera no hubiese podido solucionar sus problemas”, cuenta el especialista, que continúa hoy realizando cirugías con el apoyo de su equipo.

“La finalidad es dar soporte, completar y brindar el mejor tratamiento que los pacientes necesitan y merecen”, dijo.

Colaboración. El doctor , oriundo de Guayaquil, asegura que todos los beneficiarios son de escasos recursos económicos. “La función es apoyar al Ministerio de Salud y solucionar estos problemas”.

Según Palacios, la Junta de Beneficiencia de Guayaquil también realiza su aporte en este programa con medicamentos y otros insumos.

Señala que esta campaña también cuenta con el aporte del posgrado de cirugías plásticas de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.

“Tenemos residentes que han sido educados en los propósitos y objetivos de la fundación, que es una misión humanitaria”.

Se conoció que hay exresidentes que se graduaron en esa universidad y ahora son cirujanos plásticos que continúan con el servicio, como el doctor Pablo Salamea, que en julio ya cumple 10 años siendo parte de ese equipo.

Palacios explica que las cirugías son variables en cuestión de tiempo, que podrían durar entre una y tres horas.

“Siempre tratamos que sean cirugías totalmente programadas con anticipación”, menciona.

Beneficio. María Laura Fer-nández llegó de Portoviejo, Manabí con su hijo que nació con paladar hendido.

“Mi familia me hizo saber de esta campaña, asistimos a la entrevista en junio del año pasado y le hicieron una valoración en noviembre, pero quisimos hacer todo para que lo operen lo más antes posible y por eso estamos aquí”.

El propósito y sueño del doctor Palacios es crear un centro nacional del fisurado, donde intervenga el Estado como responsable fundamental.

“Este centro no estaría solo en las ciudades de Cuenca, Ibarra o Guayaquil, sino en todas partes. De esta manera podríamos tomar al niño desde que nace por que lo importante es eso”, asegura el cirujano Jorge Pala-cios.