18-09-2019 | 11:44
(I)

Ponchos de lana, lo que más lleva el turista

Los comerciantes aseguran que las ventas han disminuido en este año. María Segovia indicó que desde el lunes hasta la mañana de ayer no vendía nada.

Otavalo. Los sacos de lana es el producto que más se vende en la Plaza de Ponchos, en Otavalo.

Pero a pesar de esto, el turismo ha bajado, así lo aseguran los comerciantes de esta zona, quienes esperan aún que el sitio sea más promocionado por las autoridades.

El gusto del turista es por todo lo que exhiben los artesanos, sea de lana, algodón o alpaca.

El material para hacer el pantalón o el poncho de lana viene de Guaranda, así lo explicó Alberto Vega, de la Asociación Interprofesional de Maestros Operarios de la Plaza Ponchos.

Luego de contar con el material las personas tejen a mano dándole forma al producto. Para el tapiz de lana es el mismo procedimiento, pero el telar de madera está en la casa de los comerciantes y desde las comunidades sale el producto a la Plaza de Ponchos. El saco de lana tiene un costo de 19 dólares.

Proyectos. Para promocionar la plaza existen cinco proyectos que se están socializando por parte de la Dirección de Turismo.

Según José Saravino, promotor de artesanías, se plantea normar el funcionamiento comercial de los expositores; identificar a los artesanos originales; hacer cursos de capacitación y proceso de titulación artesanal; implementar estrategias de promoción para productos manufacturados y se prevé levantar base de datos de eventos, exposiciones y ferias locales e internacionales.

Para normar el funcionamiento comercial, Saravino comentó que hay diferentes aspectos que están mal, como la falta de pasos laterales para que el turista camine tranquilamente. “A veces el turista se siente muy estrecho por las callejuelas”, dijo.

Como promotor, indicó que se identificará la calidad del material que se usa para elaborar las artesanías, “muchos están fabricando, cociendo o confeccionando con tela china y eso como que no entra en la artesanía de Otavalo”, mencionó Saravino.

Se busca que el artesano original sea tomado en cuanta, ya que ahora se identifica como artesano a quien se dedica a la textilería mecánica.

La artesanía propia en cambio es tejida en telar manual y hecho a mano.

Luis Tituaña fabrica las camisas al estilo guayaberas y bordadas con logos de los incas. Sin embargo, el bordado se hace a máquina, ya que manifestó que a mano los clientes no alcanzarían a pagar 60 dólares, además es demoroso. El costo de las que son bordadas a máquina, que es un proceso más rápido, cuesta solo 13 dólares.

Luis envía estos productos a México, “aquí se vende solo por unidades. Falta más turismo, propaganda”.

Colaboración. Alberto Vega también explicó que para tener una reorganización y que el turista se sienta cómodo, han solicitado la colaboración de los policías municipales para retirar los puestos que obstaculizan el paso.

Así mismo recalcó que se necesita más promoción para que llegue el turismo extranjero. Contó además que no tienen las vallas publicitarias ni señaléticas en la entrada y salida de la ciudad. Indicó que al Alcalde del cantón se le ha solicitado un espacio para hacer exhibición en vivo sobre la elaboración de las artesanías.

Otro problema también es la falta de los baños públicos, ya que los fines de semana, según Vega, no abastecen. El objetivo es ampliar hasta 10 sanitarios más, a pesar de que hay dos ubicados en las calles Sucre y Salinas, y en la Modesto Jaramillo. Marlene Vega comentó que el trabajo para los productos se procesa con lana y alpaca, en tejar de madera y a mano sin perder la tradición. Agregó que el turismo este año ha disminuido por la falta de promoción, a pesar de que en años anteriores sí contaban con propaganda.

SE BUSCA UNA REORGANIZACIÓN