04-12-2019 | 08:00

En Otavalo levantan su voz con un ‘acéptame’

En 1992 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 3 de diciembre Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

Otavalo. ‘Cuídame, respétame y quiéreme’, fueron algunas de las palabras que estuvieron escritas en los globos de cada una de las personas con discapacidad.

La concentración fue en el parque central del cantón. Aquí, con la finalidad de sensibilizar y exigir más respeto, los padres de familia del centro Renacer junto a sus hijos, fueron parte de un recorrido por el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

Discapacidad física, intelectual; síndrome de down y parálisis cerebral es lo que tienen los niños que son parte de este centro ubicado en el barrio La Joya.

Coordinación. Ruth Enríquez, psicóloga clínica y coordinadora del centro Renacer, mencionó que este día no es una conmemoración sino una petición de derechos, de no vulnerabilidad, de igualdad, “de que los niños sean vistos como normales, iguales, como somos todos”, dijo Ruth.

Mientras se organizaban para empezar con un recorrido, también señaló que una de las peticiones es que no haya discriminación, se reconozca y se sensibilicen espacios públicos “que se haga conciencia de que están estas personas y que todos somos iguales”.

Asimismo comentó que en muchos lugares aún continúa la vulneración de derechos.

Ruth recordó un caso de un niño que fue incluido en otra escuela donde sufría de bullying, pero tuvo que volver al centro, “no logran ser incluidos socialmente”.

La inclusión social y educativa es lo que más hace falta, según la psicóloga.

Además, cree que si se siguen haciendo este tipo de actividades sí se logrará un país más inclusivo.

Juan Pablo Anrango tiene síndrome de down y la mayor parte de su tiempo recibe la atención de su tía abuela, Dolores Saransig.

Sentada en una de las bancas del parque Bolívar y con Juanito (como le dicen) en brazos, contó que hay muchos padres de familia que esconden a sus hijos con discapacidad, “en esa forma ya los estamos discriminando. Deberían darse cuenta que ellos forman parte también de la sociedad y si les escondemos estamos haciendo un daño, no dejamos que se desarrollen como lo merecen”.

Dolores mencionó que no se debe tratar como niños enfermos o con discapacidad, “todos somos iguales. Al Juanito le tratamos igual en la casa”, añadió.

Lucha diaria. Trajes de Spiderman, Iron Man o de la Mujer Maravilla como lucía Lupita de 8 años, utilizaban los niños.

Estefanía Zambrano, mamá de Lupita, es la representante de los padres de familia del centro Renacer, contó que no están celebrando la discapacidad de los niños, “este es un día para conmemorar los derechos de nuestros niños y levantar nuestra voz de lucha que es constante y diaria”. Indicó que como padres aprovechan para de alguna manera exigir los derechos, hacer un llamado a la sociedad de que “existimos, estamos aquí y que nuestros niños, si bien es cierto son distintos, pero necesitan que los acepten y que les quieran, son vulnerables y necesitan de su aceptación”, añadió.