23-06-2019 | 00:00

Francisca y María Paula sortean las dificultades

La Misión Mis Mejores Años del MIES les ha permitido esquivar las necesidades que tienen. Las dos mujeres dependen de terceros para sus cuidados.

Otavalo. Francisca Colta y María Paula Araque no se conocen pero comparten una historia similar.

Aunque se llevan 23 años de diferencia, las dos mujeres de 65 y 88 años de edad, viven en las mismas condiciones.

Protagonistas. Francisca es oriunda de Angla y María Paula de Araque, comunidades de la parroquia San Pablo del Lago, al sur del cantón Otavalo.

Las carencias y necesidades son la tónica en la vivienda de las dos mujeres kichwas, que dependen de terceros para sus cuidados.

Esas dificultades no han sido un inconveniente en sus vidas. La amabilidad y sonrisa es una característica en ellas.

A pesar de los inconvenientes una luz al fondo del túnel se le presenta con la ‘Misión Mis Mejores Años’.

Propuesta. Este plan piloto que es una prioridad del Gobierno Nacional, les ha permitido ser beneficiarias de las ayudas técnicas que se entregan desde el Ministerio de Inclusión Económica y Social.

“Mis Mejores Años contribuye a garantizar una mejor calidad de vida y atención integral de las personas adultas mayores en condiciones de vida vulnerable”, dijo Berenice Cordero, ministra del MIES quien compartió una mañana con las dos mujeres. Además de entregarles las ayudas técnicas que consistieron en un kit de dormitorio compuesto por una cama, colchón, juego de sábanas, almohada, cobija y una toalla.

Sentir. “Esta ayuda le hace muy feliz a mi mamá. De verdad que la necesitábamos muchos, pues no teníamos los recursos necesarios para adquirirlos”, agradeció María Casco, hija de Francisca quien recibió la visita de la ministra.

Actualmente esta Misión trabaja con 567 adultos mayores en extrema pobreza de las parroquias de San Pablo, San José de Quichinche en Otavalo.

Además de la parroquia de Quiroga en el cantón Cotacachi. En esta ciudad, también se atiende a varios beneficiados que viven en la zona urbana y rural de la urbe.

Cifras. En Imbabura, el MIES brinda servicios de atención gerontológica especializada a 3 mil 835 personas adultas mayores.

La asistencia se la realiza en distintas modalidades, por ejemplo en el tema residencial hay 58 beneficiados y en la modalidad diurna 820.

En el aspecto de espacios activos 225 son los favorecidos. Mientras en el tema de atención domiciliaria hay 2 640 personas que reciben la atención personalizada en temas de cuidado integral, fortalecimiento de capacidades, actividades recreativas y de socialización entre otros.

Expectativa. Daniel Suárez, coordinador Zonal 1 MIES, destacó la articulación que se realiza con el Ministerio de Salud. Este trabajo homologado permite conocer el estado de salud de los adultos mayores y coordinar su tratamiento adecuado y oportuno.

“De esta manera se enfatiza en las necesidades visuales, dentales, para posteriormente garantizar la provisión de lentes, dentaduras, bastones u otras ayudas técnicas”, explicó.

Nivel país. El programa que se ejecuta en Otavalo y Cotacachi se extenderá a nivel nacional.

Para ello se tiene previsto atender a 196 mil 347 personas mayores con servicios de cuidado, salud, educación, vivienda y bonos para quienes se encuentra en situación de extrema pobreza.

Inversión. Se tiene previsto realizar una inyección económica de 476 millones de dólares, que contempla ampliar la asignación del Bono Pensión Adulto Mayor que entrega 50 dólares mensuales y del Bono Mis Mejores Años a 396 mil 684 personas mayores de 65 años (al 2020) que consiste en la entrega de 100 dólares mensuales.