11-02-2019 | 08:50
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El árbol de la fertilidad, un atractivo mágico de Peguche

Otavalo. Marina Sánchez asegura que sí es verdad. Su hermana quedó embarazada hace 8 años, según dice por el árbol de la fertilidad.

Pedro Cabascango, conocedor de los saberes ancestrales, se muestra cauto y asegura que todo es cuestión de fe.

Lo único cierto es que el ‘árbol de la fertilidad’, se ha convertido en un imán turístico dentro del bosque Protector Cascada de Peguche.

Las personas de este lugar tienen la creencia de que la mujer que abraza el árbol podrá concebir un hijo.

Testimonio. “Mi hermana vive en Estados Unidos y siempre que viene a Otavalo, visita este lugar. Ella dice que vino le pidió y pudo quedar embarazada, parecería mentira pero es verdad”, agrega Sánchez.

Los árboles tienen una gran importancia en la cultura andina. La vida de cada integrante de la comunidad está íntimamente relacionada con las plantas.

“El árbol de la fertilidad, es el árbol de la vida, al cual le hacemos rituales. Este nos brinda energía para el bienestar en salud y la mente”, añade Cabascango. La fe es una creencia firme en que algo bueno va a ocurrir, o de que nada malo sucederá.

Lo que dicen. Algunos entrevistados por EL NORTE, confirman que muchas mujeres recobraron la fertilidad perdida haciendo un ritual, junto a este árbol.

Las mujeres reunían 7 granos (chulpi, maíz negro, blanco, amarillo, canguil, morocho y jora) esparcían la chicha del Yamor sobre los granos y bañaban el árbol, para luego abrazarlo y pedir con mucha fe el milagro de la concepción.

Los árboles han sido considerados como elementos sagrados de mucho respeto para los Pueblos Kichwas. Según su cosmovisión, estos son transmisores de energía, poseen conocimiento y proporcionan componentes medicinales para mantener el equilibrio en la vida.