Azotes, baño con ortiga y agua helada por hurtar negocio en Otavalo

Un baño con agua helada y ortiga, y diez azotes fueron propinados a una mujer, en Otavalo, que fue capturada luego hurtar, junto a un grupo de cuatro a seis personas, un local de víveres del centro de la ciudad. El hecho se registró el fin de semana.

Captura de una implicada.
Según Fernando Maigua, secretario del Cabildo Kichwa de Otavalo, CKO, organización que aplicó el derecho consuetudinario que garantiza la Constitución, la mujer junto a un grupo de individuos lograron hurtar alrededor de 314 dólares en productos de consumo masivo.

Los propietarios del negocio se percataron del hecho que sucedió aproximadamente a las 11:30 del sábado, y lograron capturar a una de las implicadas en el delito.

Dueños del negocio
Los dueños del negocio retuvieron a la mujer y comprobaron en las cámaras de vigilancia que ella era una de las personas que hurtaron en el negocio. Intentaron por varias ocasiones contactar con los otros implicados para recuperar los productos y liberar a la ciudadana, pero hasta pasado el mediodía no lograron su cometido.

En vista que no se logró la recuperación de lo hurtado, los dueños de la tienda de abastos se contractaron con los dirigentes del CKO para que esta organización aplique justicia indígena.

Asamblea General
Los afectados entregaron a la acusada en la Plaza de Ponchos. Los representantes de la organización Kichwa urbana, aplicando el debido proceso, encontraron indicios de culpabilidad en la ciudadana. “Una vez que la trajeron a la Plaza se estableció la Asamblea General, máxima autoridad que definió el castigo que se va a aplicar a la delincuente a quien se le encontró culpable del delito de hurto”, dijo Maigua.

Justicia indígena
Previo a la aplicación del castigo, los representantes del CKO intentaron, nuevamente, persuadir a la ciudadana para que devuelva los productos hurtados o pague por los productos. Intentaron comunicarse por medio de su celular con los otros miembros del grupo de supuestos delincuentes pero no se logró este objetivo y procedieron a aplicar los correctivos.

La Policía Nacional estuvo presente durante todo este procedimiento vigilando el cumplimiento del distanciamiento social.
El castigo a la ciudadana se lo aplicó frente en un espacio ubicado en la esquina de las calles Quiroga y Modesto Jaramillo, frente al ingreso principal de la Casa de Turismo.

Delincuencia no para.
Los propietarios del negocio aseguraron que esta no es la primera ocasión que son víctimas de hurto. “Casi a diario hay delincuentes que ingresan al negocio y se llevan productos”, explicó la afectada en una transmisión en vivo que se hizo a través de las redes sociales.

Esta versión fue corroborada por los representantes del Cabildo Kichwa de Otavalo. “Hay otros negocios que también han sido afectados”, finalizó el secretario del CKO.