En barrios de Otavalo aplican correctivos tras denuncia de la ciudadanía

La denuncia ciudadana publicada el pasado 23 de septiembre dio buenos resultados. Los habitantes de la ciudadela Jacinto Collahuazo cuarta etapa y del barrio San Juan, en Otavalo ahora descansan más tranquilos porque el transporte pesado que transitaba por esta zona provocando malestar en gran parte de los habitantes, ya no pasa más.

Los ciudadanos de estos sectores aseguraron a EL NORTE que, a cualquier hora del día, los transportistas circulaban por la calle principal de la ciudadela y barrio San Juan, lo hacían sin respetar las señales de tránsito que prohíben el ingreso de este tipo de vehículos.

Los moradores explicaron también que la vía ya presentó daños debido al paso de estos automotores y algunas viviendas estaban siendo afectadas por la vibración que produce el tránsito de vehículos pesados.

Según los habitantes de esta zona, la mayor parte de vehículos pesados provenían de la empresa cementera ubicada en la vía a Selva Alegre.

Ayer, en un comunicado emitido por Unacem Ecuador se aseguró que una vez recibida la alerta se notificó a los conductores y contratistas, que prestan sus servicios de transporte a la compañía, el impedimento de transitar por el mencionado lugar.

”Para garantizar el cumplimiento de esta medida, implementamos una “Geocerca” (delimitación geográfica de un área o de un trayecto en un mapa virtual), que entrega información inmediata de quienes incumplen con esta esta disposición, gracias a nuestra central de monitoreo de rastreo satelital.

Si un vehículo pesado ingresara a esta “Geocerca”, la central de monitoreo de rastreo satelital alertará al conductor-contratista de una forma preventiva para evitar su paso por el sector.

En caso de incumplimiento, desde la central se emitirá un reporte a nuestro departamento de Logística y Transporte cuyos responsables realizarán un llamado de atención preventivo ante la primera falta; una segunda vez será causal de sanción al conductor-contratista”, puntualiza el comunicado.

Algunas familias del sector trabajan con la empresa cementera y se han visto perjudicados por esta decisión, puesto que no podrán ingresar con estos vehículos hasta sus hogares. La dirigencia llamó al diálogo.