Orgullosamente Tsáchila (II)

El valor del reconocimiento de una identidad se expresa en la aceptación consiente de los elementos que caracterizan al grupo social y cultural como único; es el empoderamiento que sienten los miembros de esa comunidad.

Es lo que hace que se aprecien, vivan autoafirmados de sí mismo como individuos y como parte del colectivo. Se saben portadores altivos, referentes reconocidos, herederos responsables y sujetos comprometidos con el presente y el futuro de su pueblo.

La nación Tsáchila se distingue por el conocimiento generalizado de las propiedades medicinales que tienen las plantas; según sus costumbres el Pone, es quien tiene hegemonía en cómo y qué mezclas hacer para curar, pues sabe de la vida y de las enfermedades físicas y espirituales. Está ligado con creencias y rituales vinculados al poder de las montañas, cascadas y ríos; es el consejero en la pesca y la agricultura.

La vestimenta de los hombres incluye un palompoé azul y blanco que se sujeta en la cintura por un berequé de algodón; en tanto un paniú pende desde el hombro izquierdo; se destaca el tocado en el cabello por el rojo del achiote que contrasta con el blanco algodón del mishilli puesto en la corona. Los líderes Tsáchila contribuyen a mantener, promover y desarrollar lo concreto de sus fuertes raíces identitarias, así como reflexionan y proponen adaptaciones innovativas para generar bienestar y adelantamiento.