Omaet es el motor y el mejor logro de Karla Jaramillo

Quito. “Fue algo increíble. Esta vez todo estuvo a mi favor”. Fue una de las frases que dijo la marchista imbabureña Karla Jaramillo Navarrete a su arribo a territorio ecuatoriano. La andarina ibarreña, de 22 años de edad, tras realizar una excelente competencia en los 20 kilómetros marcha en el Campeonato Suda-mericano (Lima-Perú), se clasificó al Mundial de Atletismo y puso la marca para los Juegos Olímpicos “Tokio 2020”.

El arribo. Después de ser abordada por los representantes de los medios de comunicación y dar las respectivas declaraciones, Karla, con una amplia sonrisa dibujada en su rostro y con la humildad que la caracteriza, salió de la sala de arribo internacional del aeropuerto Mariscal Sucre.

Sin embargo, una gran sorpresa la esperaba en los exteriores de la terminal aérea: algunos de sus familiares más cercanos estaban ahí. Primero Karla recibió un fuerte abrazo y la felicitación de Juan Jaramillo, su papá y, luego, cobijó y lleno de besos a su hijo Omaet (te amo al revés). Ella dedica su esfuerzo y logros a su pequeño de 16 meses. Él es la razón por la que Karla se levanta todos los días y da lo mejor en cada entrenamiento y competencia.

Reacción del DT. Delgado explicó que aún falta un poco más de un año para que se realicen las próximas Olimpiadas y que irán paso a paso. Primero están los Juegos Panamericanos, certamen que arrancará a finales de julio próximo en Lima-Perú y, meses después, viajará hasta Catar, donde encarará el Mundial Atletismo

Pero el trabajo de Delgado no termina ahí. Él aseguró que espera llevar a dos marchistas imbabureñas a Juegos Olímpicos. La otra atleta es Glenda Morejón.

Agradecida con Dios. Después de viajar por dos horas desde Quito a Ibarra, Karla y su entrenador se dirigieron a la iglesia La Catedral de Ibarra, donde la deportista, quien es muy creyente, agradeció a Dios por el logro alcanzado en tierras peruanas.