Olavo Yépez se fue, pero dejando un gran legado

Olavo Yépez Obando, quien fue uno de los referentes del ajedrez a nivel nacional y que también se destacó en la medicina en el campo de la oftalmología, falleció ayer a los 83 años de edad, pero dejando un gran legado.

Olavo Yépez fue otro de los personajes que nacieron en la provincia del Carchi, en su caso particular, en el cantón Montúfar, pero que hicieron de la Ciudad Blanca su hogar. Y fue en la capital imbabureña donde ayer cerró los ojos para siempre.

Quien, en su momento, llegó a convertirse en el primer ecuatoriano en obtener el título de Maestro Internacional de Ajedrez (1969), representó al país en importantes eventos a nivel internacional y se midió en reñidas partidas con otras figuras de este deporte.

En más de una ocasión, participó en las Olimpiadas de Ajedrez, evento que se realiza cada dos años. Olavo Yépez encabezó el equipo ecuatoriano que estuvo en las citas de Tel Aviv (Israel 1964), (La Habana-Cuba 1966) y Niza (Francia1974).

“Él ha empezado a estudiar ajedrez a los cinco o seis años, con un famoso libro que se llama el Tratado General de Ajedrez. En esos tiempos, no había mucha literatura y, como regalo de fin de año, ha pedido los libros. Él empezó prácticamente de autodidacta (aprendió solo) y a jugar con un buen maestro que se llama Walter Guerra y que también era del Carchi”, mencionó Ivo Yépez, uno de los cuatro hijos del fallecido Olavo Yépez Obando.

Para Ivo, su padre deja muchos buenos recuerdos en aquellas personas que lo conocieron y, también, para quienes fueron sus alumnos. Por ejemplo, uno de sus pupilos fue Augusto Morán, actual presidente del Comité Olímpico Ecuatoriano (COE).

José Yerovi Ávila, quien tuvo una amistad de varias décadas con Olavo Yépez, mencionó que el médico y ajedrecista deja un gran ejemplo, ya que brindó un gran aporte al deporte, especialmente a la disciplina de ajedrez. “Él siempre fue y será muy apreciado”, dijo.