Ofrecen empleo en el extranjero sin garantías

empleoOtavalo.- El sueño de Carlos de trabajar en un país extranjero se volvió una pesadilla. Cuando cumplió 18 años decidió aceptar una oferta de trabajo para atender un negocio de artesanías en Colombia. Sus patrones, otavaleños radicados en este país, cumplieron a medias las ofertas que hicieron al joven al momento de contratarlo.

Esta es una de la de las tantas historias que se escuchan mientras un grupo de personas sin empleo fijo esperan, todos los lunes y martes en la calle Quito y Ricaurte, por alguien que les ofrezca un trabajo.

Lo legal. “En el cantón, desde enero de 2015, tenemos una ordenanza que, de registrarse este tipo de casos, permite una coordinación entre la justicia ordinaria y la justicia indígena. Hemos visto, según un estudio de la FLACSO, que la mayor parte de denuncias provienen del área rural”, explicó Ercilia Castañeda, concejala del cantón.

La edil aseguró también que el mencionado cuerpo legal permite también la sustitución de derechos de las personas que han sido víctimas e trata de personas con fines de explotación laboral o sexual.

“La ordenanza también establece la generación de oportunidades laborales en espacios públicos que son administrados por la municipalidad a quienes sean objeto de trata de personas, pero aún no hemos registrado este beneficio. Hay mucho por hacer todavía”, señaló Castañeda.

En la calle. “Nos ofrecen trabajos para atender negocios, Colombia, Brasil y España, pero no pagan ni si quiera el salario básico. Lo máximo que pagan son 200 dólares y eso es muy poco pero hay personas, especialmente jóvenes que aceptan esos empleos y han sido explotadas”, dijo Mariana Endara.

En el mencionado sector de la ciudad, pudimos constatar que otavaleños radicados en otros países llegaban a bordo de vehículos de último modelo con placas internacionales y, sin bajarse de los automotores ofrecían empleo a las personas que se encontraban en este sitio. Intentamos dialogar con algunos pero no quisieron dar declaraciones.