Obras incompletas y mal hechas en barrio afectado por atentado hace un año en San Lorenzo

San Lorenzo. Regresé luego de transcurrido el año y esperé encontrar satisfacción y una convivencia en paz en el barrio La Delicia, el más afectado, tras el “bombazo” terrorista en contra de las instalaciones del Cuartel de Policía de este cantón el pasado 27 de enero de 2018.

El drama. Ese pensamiento esperanzador se fue diluyendo desde el mismo momento en que, el jefe policial, Coronel Renán Miller, dijo al equipo periodístico de diario EL NORTE que no nos recomienda que entremos al barrio “porque no nos responsabilizamos si les tiran piedras o les agreden”.

Triste realidad. Quisimos comprobarlo e ingresamos. Lo que encontramos fue todo lo contrario: gente amable, pero dolida; mujeres y hombres dedicados en silencio a sus tareas diarias, pero con un sentimiento de enojo ante las autoridades que estaban encargadas de apoyarles; niños y adolescentes que jugaban o transitaban por una que otra calle, adoquinadas sí, pero anegadas por aguas empozadas, zancudos, pasto crecido y basura que soportaban sus familias.

Dolidos. La mayoría de las 55 viviendas, por no decir la totalidad de ellas, que fueron afectadas por la explosión -que se supo luego que lo provocó gente de alias “Guacho”, que formaban parte del grupo disidente de las FARC, Oliver Sinisterra- están en malas condiciones.

Eso que observamos refleja claramente la falta de profesionalismo, responsabilidad y compromiso del contratista que hizo las cosas, según dijeron varios moradores “a la maldita sea”.

Se conoció que unos USD 300 mil estaban dispuestos para la reparación y contrucción de las viviendas afectadas. Todos coinciden que la Contraloría debe intervenir en La Delicia para saber qué ocurrió.

Ingresar a las casas “remodeladas” es toparse con una película de ficción. Hay fallas técnicas que demuestran inoperancia, falta de profesionalismo, ningún tipo de control y hasta se comentó que habría corrupción.

Fallas evidentes. Los moradores del barrio La Delicia, ven pasar los días entre la tristeza y la impotencia, puesto que los errores técnicos que son evidentes, han sido denunciados a las autoridades correspondientes, pero a lo largo del año 2018, nadie les ha atendido.

Los techos de zinc tienen huecos por donde se filtra el agua lluvia, los soportes de madera tienden a podrirse, las puertas tienen fallas, la pintura de las paredes ya no sirve, los bloques están destruidos, ciertos lavabos no tienen conexión para los desfogues, se vio lavabos de la cocina igual, los inodoros no están pegados y se mueven, hay espacios entre el tanque del inodoro y la pared y para abonar más, los techos de zinc están al filo de la pared. Se observa también que los soportes del techo están salidos hasta media acera y algunas casas tienen separaciones en el piso que está a desnivel por donde entra agua. Utilizan láminas de eternit o pedazos de zinc para evitar que la lluvia ingrese a la vivienda. Hay indignación y mucha rabia.

“Las soluciones del Miduvi fueron parches”

El Director de OOPP (e) del GAD municipal de San Lorenzo, ingeniero Stalin Carabalí, fue enfático en decir que el MIDUVI solo entregó una solución parche al barrio La Delicia, que fue afectado por el “bombazo” de enero de 2018.

Nosotros, dijo, junto con el MIDUVI recolectamos la información de campo, de los rubros y afectación que tuvo cada vivienda, se levantó la información, fue tabulada y presupuestada por el MIDUVI, en la primera fase.

En la fase de ejecución se hizo un seguimiento por parte de los técnicos del municipio “y vimos que las soluciones determinadas por el MIDUVI fueron soluciones parches, ya que no dieron una solución definitiva para cada uno de los moradores”, añadió.

Había viviendas que tenían un monto de afectación superior al bono que nos indicó el MIDUVI que era de USD 6 mil, indicó.

Yo digo, acotó, que son soluciones parches porque el MIDUVI intervino reparando paredes, dando dos láminas de hojas de zinc, pero no fue la cubierta íntegra, fue más la afectación que la intervención del MIDUVI. Como GAD municipal, hicimos el seguimiento, hubo reuniones con personal del MIDUVI para que se reetructure el proyecto, pero ellos siguieron trabajando, puntualizó.

En la casa de un piso de don Adelmo Cuero, habitan 15 personas (7 niños y 8 adultos). La casa anterior