Nueve meses de angustia para encontrar a su hijo

Otavalo. Lo vio a su hijo de 7 años por última vez el 14 de febrero de 2019, desde esa fecha su madre Lili Acosta, ha iniciado la búsqueda del pequeño Joshua Salinas Acosta.

Derramando lágrimas y con el rostro de su hijo sobre una camiseta, contó que su pequeño fue secuestrado por el propio padre, el 14 de febrero a las 14:30, “yo le dejé en la casa y en una hora que regresé del centro ya no los encontré”.

Investigación. Sin embargo, de acuerdo a las últimas investigaciones las cámaras de seguridad han captado al padre llevándose al niño en una furgoneta blanca, de 11 pasajeros con placas de Guayas, “si alguna persona les ve por favor ayúdenme”, dijo Lili mientras sostenía un cartel grande con la fotografía de su hijo y del padre.

Además de las autoridades, esta madre desesperada, señaló que también necesitan la solidaridad de la ciudadanía para que ayuden a viralizar esta noticia.

Ella aseguró que en algún lugar deben estar, ya que el padre tiene problemas psicológicos y depresión, “es por eso la preocupación como madre que estamos buscando a mi niño”, dijo con su voz entrecortada.

Una de las posibilidades es que el niño y su padre estén en Colombia, “pero se ha hecho varias veces el pedido de que soliciten la ayuda internacional pero hasta, el momento no hacen nada”.

Preocupación. Lili hace una denuncia pública porque para ella, no se agilita el trámite para encontrar a Joshua.

“Las autoridades de Colombia nos dicen que mientras no se haga una solicitud por las autoridades de Ecuador no nos pueden ayudar”. Asimismo indicó que ha recibido la llamada de una persona desde Bogotá, Colombia, donde supuestamente lo han visto al pequeño de 7 años.

En manifestación. Esta madre y su familia se unieron a la manifestación por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, “yo sé que es por las mujeres, pero también mi caso es el mismo, es el machismo de un hombre que si el no impone o gana en sus pensamientos por venganza de eso, se fue llevando a mi niño”.

Lili aseguró que su hijo está pasando muchas necesidades, sobre todo económicas, ya que al padre no le gusta trabajar.

Joshua estudiaba en la Unidad Educativa Diez de Agosto y ya estaba cursando el tercer año de educación básica. El 14 de febrero Lili y su hijo almorzaron tranquilamente como lo hacían todos los días, pero ya después esa rutina cambió todo.