Nuevas tecnologías, el gran desafío de los padres

Ibarra. En tiempos en que las pantallas y las redes sociales parecen colarse en todos los planos de la vida, es fundamental aprender a instalar límites, generar conciencia, mirar nuestra propia relación con la tecnología y mantener el diálogo con los hijos.

Importante. En la actualidad, los niños utilizan la tecnología hasta mejor que los adultos. Es una herramienta que bien utilizada tiene grandes beneficios, sin embargo, no es lo que siempre sucede.

Interactuar con los hijos y no dejarlos solos muchas horas frente a una pantalla. Asimismo, es necesario establecer horarios para que puedan distraerse y aprender, pero sin abusar. Es importante suspender el uso de estas herramientas en caso de que el menor esté obsesionado, aislado y no quiera compartir su tiempo libre con otros niños o familiares.

El uso de la tecnología tiene sus beneficios, como por ejemplo, el desarrollo del pensamiento rápido, la toma de decisiones inmediata, pero al mismo tiempo tiene, practicada en exceso, consecuencias negativas.

Mientras el niño juega no escucha ni habla con las personas, no hace ejercicio, ni estudia. Su cerebro se acostumbra a recibir estímulos rápidos que son contrarios a la vida cotidiana, al modo lento de accionar que tiene la palabra, o la escucha. Al niño le va a costar pasar de una onda a la otra porque su cerebro está sintonizado con lo inmediato, con los estímulos rápidos.

¿Establecer horarios ayuda a poner límites? Es una forma de hacerlo, pero no se debe ir a la confrontación.