Nuevas preguntas, viejas respuestas

A las puertas de un proceso eleccionario que renovará los gobiernos seccionales, decepciona la pobreza del discurso de ciertos movimientos políticos y candidatos. Repiten lugares comunes y soluciones, a toda vista populistas, sobre lo que será su administración, si son electos. Toman el pretexto de moda: la anticorrupción, pero no aventuran propuestas ni para desterrarla peor para responder a las exigencias ciudadanas. Parecería que, para esos actores políticos, el mundo real, ese que vivimos, es inalterable. Para ellos, los vertiginosos cambios tecnológicos que imponen nuevas visiones en la administración de ciudades y regiones son utopías. Hoy se habla de ciudades inteligentes, ecológicas, que defienden el ambiente, ciudades y regiones que ofrecen posibilidades ciertas de trabajo, desarrollo sustentable, nuevas propuestas la movilidad, que no cargan el peso de las inversiones en los ciudadanos. Soluciones ingeniosas para romper modelos o paradigmas, comunes en otros tiempos y que para nuestros candidatos son válidos todavía. ¿Podrán, en el caso de Ibarra, proponer soluciones innovadoras que liberen al Municipio de una multimillonaria inversión en el nuevo mercado? ¿Un Municipio accionista que entrega el terreno y paga el proyecto, pero que entrega la responsabilidad de financiarlo y construirlo a sus beneficiarios, los comerciantes? Hay ejemplos en otros lugares. ¿Qué proponen para detener la expansión urbana, y frenar el deterioro del centro histórico? Muchas preguntas, viejas respuestas.