Notas de agua

myriam valdiviesoSon las doce del mediodía  y el asfalto arde al  paso  de los caminantes,  que doce días atrás salieron desde la Cordillera del Cóndor rumbo a Quito  con un mensaje a cuestas; el que reza en su bandera: “Somos Agua”.

Una frase significativa para el motivo de esta marcha que reunió a indígenas, mestizos  y campesinos enlazados para  decirle al Ecuador y al mundo que están inconformes con la Ley de Aguas aprobada e impulsada por el gobierno ecuatoriano.  Se sienten desplazados  de la custodia ancestral que han tenido sobre el recurso más preciado;  porque el agua  es el oro del campo, el que germina la semilla, el que reproduce la vida y el alimento. El agua es un patrimonio sagrado, pues  sólo quien vive enlazado con la tierra aprende a valorarla; por eso exigen que se conforme un Consejo Plurinacional del Agua con participación y decisión comunitaria, porque históricamente las Juntas de Agua han sido justas en la distribución, con la prioridad de la sabiduría en función de la sobrevivencia, sin egoísmos ni intenciones ocultas como se denuncia ahora,  que vendrán las empresas mineras  auspiciadas por el post-capitalismo al que le suman al país,  sin que su gente sea consultada.
En el caminar hay una fuerza grande y solidaria, que arranca aplausos y pitos a su paso, no es cuestión de número de caminantes sino de suma de voluntades. Sólo una pobre visión tecnocrática puede desconocer al caminante así sea uno, su impía naturaleza  le hace pensar en un fracaso, porque no entiende la plurinacionalidad, peor aún la simbología. Su costumbre caudillista le hace pensar en grandes masas traídas  con  gente pagada o condicionada con perder el cargo público.
En la Marcha, es bueno saborear los trozos de manzana, papaya,  pan,  que comparten otras gentes del pueblo, los pequeños comerciantes del sur de Quito; como una ofrenda al esfuerzo, como el alimento para la defensa  del  principio. En ese instante me viene a la memoria Gandhi;  cuando  Carlos Pérez, presidente de Ecuarunari, me dice: “Lo que importa es la acción”, sí, porque con la acción se piensa, se habla, se denuncia,  sin decir una palabra.

Myriam Valdivieso Cox
mival63@yahoo.com