Nostalgia caranqueña al Museo de Atahualpa

Ibarra. Los vecinos suspiran cada vez que caminan por el parque Atahualpa y ven cerrada la puerta de lo que alguna vez fue el Museo de Atahualpa inaugurado en 1992.

En la actualidad, las piezas que hasta el 2012 se exhibían en una edificación tipo pirámide cuadrangular (emulando un templo inca) permanecen en una de las galerías del Centro Cultural El Cuartel.

Panorama. El lugar que antes tenía una puerta de ingreso, túneles subterráneos que llegaban hasta el Inca Huasi, y hasta baños públicos, fue cerrado y lo que ahora se puede observar es una construcción pálida y vacía con dos puertas de vidrio cerradas y nada en su interior.

Junto a la edificación permanece un parque infantil con juegos de madera descuidados, un piso con huecos que representan un peligro para los transeúntes, unas bancas pintadas con trazos de graffiti y un grupo de personas que, según sus propios vecinos, “se dedican a beber, consumir droga y robar”.

La misión de los caranqueños es no dejar morir la historia del pueblo Caranqui y cuyo máximo representante histórico es el inca Atahualpa, nacido en este lugar.

Sus representantes han manteniendo diálogos con la anterior y la actual administración para recuperar este espacio y tienen noticias alentadoras.

Actores. El presidente del GAD Parroquial de Caranqui, Luis Adolfo Angamarca, indicó que existe un proyecto de remodelación del parque central de la parroquia. Se rehabilitará el museo de Caranqui y la calle se convertirá en doble vía y se construirán locales.

Arturo González, otro caranqueño que está al frente del proyecto indicó que tras mantener reuniones con la actual administración del Municipio de Ibarra se logró una respuesta positiva al proyecto de remodelación del parque y más adelante devolver las piezas a un nuevo museo, que se tiene previsto construir en una casa antigua en el Inca Huasi, ubicada en la esquina de la calle Princesa Paccha y Huaca.

Las piezas se encuentran inventariadas, en alrededor de 600. Una parte de estás están guardadas en bodegas del Teatro Gran Colombia y 135 se exhiben el centro Cultural El Cuartel.

Señorío Caranqui. Jorge Luis Narváez, director de El Cuartel, señaló que la muestra que reposa en una de las galerías ha tenido aceptación en el visitante nacional y extranjero y que mensualmente recibe un promedio mensual de visitas que llega a las 1 200 personas.

Cuando funcionaba, el anterior museo se tiene datos de visitas con alrededor de 300 a 400 personas al mes.

Consuelo Aguirre, es la propietaria de un local comercial ubicado en la calle Paccha.

Ella recuerda que cuando funcionaba el Museo llegaba la gente a preguntar por Atahualpa y se activaba el comercio local, ahora los turistas ya no llegan porque consideran que es un sitio peligroso.

En tanto que Hilda Flores, otra vecina que nació en Caranqui y desde hace 25 años vive frente de la estatua de Atahualpa considera que se debe retomar nuevamente el proyecto de rehabilitar este espacio.

El sitio es inseguro, sobre todo en las noche, por la falta de luminarias.

La edificación de piedra que permanece erguida junto al monumento de 4 metros del inca Atahualpa, representa a un templo ancestral..
Un parque infantil es parte de la estructura de la Plaza donde, años atrás, funcionaba el Museo de Atahualpa y que luce descuidado.