No todos están de acuerdo con eliminar el subsidio al gas

p4f1Ibarra. El presidente Rafael Correa anunció que la población ecuatoriana pagará el precio internacional del gas doméstico a partir del 2016. Esto es favorable para algunos pero muy negativo para otros en especial para los distribuidores del carburante.

EL DIRIGENTE DISTRIBUIDOR. Aunque César Méndez presidente de la Asociación de Distribuidores de Gas en Imbabura no quiso referirse al tema por el momento, indicó que están manteniendo reuniones a nivel nacional con las diferentes asociaciones de distribuidores para sacar una resolución sobre el tema. En los próximos días aseguró se pronunciará sobre dicho anuncio.

LO DIJO EL PRESIDENTE. Que desde el 2015 se buscará reemplazar el combustible por electricidad con la mayor oferta de las nuevas hidroeléctricas. Para ello se entregarán cocinas eléctricas con los primeros 60 kilovatios hora gratis de energía a cambio de las cocinas a gas. Indicó, además, que fábricas nacionales trabajan ya en el diseño y producción de las nuevas cocinas.

OTRO CRITERIO. “Somos cientos de personas que nos dedicamos a la distribución, detrás de este trabajo existen muchos empleados que dependemos de esta labora y que nos veríamos perjudicados económicamente por este anuncio del Gobierno”, dijo Diego Jar, gerente de uno de los centros de acopio de gas dijo que si se quita el subsidio al gas doméstico nadie estará en posibilidad de pagar un cilindro de gas a 16 0 17 dólares. “Eso involucraría el cierre de plantas envasadoras, cierre de centros de acopio, de distribuidores, y los distribuidores tendríamos que liquidar a los trabajadores, etc”, concluyó.

MÁS PUNTOS DE VISTA. “Yo si estoy de acuerdo con que se quite el subsidio al gas, ya que con eso ojalá se termine el contrabando”, dijo Agustín Guerrero. El ciudadano también pide que sin el subsidio el costo del gas no sea muy alto, según el ciudadano él está dispuesto a pagar 10 dólares por el cilindro.

A su criterio al momento los distribuidores acaparan el gas y eso produce que el carburante no llegue a toda la población.