No todos aprendemos igual

Comienzan las primeras evaluaciones en los centros educativos y los padres de familia van recibiendo los resultados escolares iniciales, para muchos alegrías y para otros, preocupaciones; la razón, no todos aprendemos igual.

Pese a las prácticas conductistas que aun viven en los salones de clase y que a través de los estímulos negativos apagan la diversidad estudiantil transformándola en homogénea, todavía hay estudiantes que demuestran su singularidad y que necesitan de formas diferentes para aprender y sobresalir. La Constitución vigente expresa “”La educación se centrará en el ser humano y garantizará su desarrollo holístico, en el marco del respeto a los derechos humanos, al medio ambiente sustentable y a la democracia” garantizando de esta manera en forma imperativa la necesidad de atender a aquellos estudiantes que tienen una forma diferente de aprender y que por tanto requieren el conocido refuerzo académico. Esta actividad de repaso de lo ya aprendido requiere de algunas condiciones elementales; primero, se necesita estudiantes que reconozcan a la educación como el medio válido para alcanzar su proyecto de vida y segundo, es importante el apoyo de los padres de familia quiénes deberán apoyar la propuesta académica planteada por el docente para alcanzar este aprendizaje. La comunidad educativa debe acompañar estas actividades de nivelación para evitar los consabidos exámenes supletorios y algo más triste, estudiantes con pérdida de año.