No hagas al otro…

La sabiduría popular comprende los dichos, lecciones, fórmulas, etc., nacidos de la experiencia de la gente y transmitidos de generación en generación. Algunos de esos dichos son: “No hagas al otro lo que no quieres que te hagan a ti”, “El mundo da la vuelta”, “El que la hace la paga”, “Más rápido cae el mentiroso que el ladrón”, “El que a cuchillo mata a cuchillo muere”, “La justicia tarda pero llega”.

Resulta que, muchos de quienes llegan a ostentar algún nivel de poder -a veces mínimo-, piensan que por ello ya pueden hacer lo que les da la gana, creen que el poder les durará para siempre, hacen y deshacen, se creen “la mamá de Tarzán” -aunque no tengan ni el talento de “la mona Chita”-, persiguen a quienes piensan diferente, roban todo lo que pueden.

Los gobernantes deberían tomar muy en cuenta lo que aconseja la sabiduría popular.

Uno siente vergüenza ajena, cuando ve a Rafael Correa, quejarse de que es un perseguido político, cuando fue él quien persiguió inmisericordemente a mucha gente durante los diez años de su mandato. Habiéndose autoproclamado “jefe de todos los poderes del Estado”, utilizó a la justicia como instrumento de odio, venganza y persecución contra sus adversarios.

Bien decía nuestro sabio mayor, don Juan Montalvo: “La sabiduría en ninguna parte es más útil a los hombres que en el trono; y el cetro, o el poder, en ninguna mano está mejor que en la del sabio”.