No dan la talla

No dan la talla

Quienes piensan que con levantar fantasmas del antecesor al que han convertido en una especie de ubicuo contradictor multifunción, ya que lo presentan como una justificación encarnada de todos los males reales o imaginados habidos y por haber; equivocan de manera consciente o ingenua la gestión pública; ya que, evaden la responsabilidad histórica de gobernar el país con políticas claras, concretas y sobre todo con la base programática de sus ofertas electorales.

Arauz (2019) señala “El Presidente está obligado a ordenar la casa y a concentrarse en las tareas medulares. Está bien ir a felicitar a los chicos de la Sub-20, sobre todo para quienes creen que una imagen vale más que mil palabras, pero la urgencia es gobernar…No se sabe –más bien se ha dicho, sí se sabe- a dónde puede conducir un desorden en el cual los voceros se multiplican y se contradicen…A estas alturas, el anticorreísmo ya no alcanza. Hablemos en serio del morenismo”.

Se acerca el segundo año de “ejercicio del poder” pero funcionarios y cajas de resonancia adaptadas, siguen afanados en no salir de la queja. Sin brújula, sin decisiones ni rumbo planificado, con una colcha de retazos políticos en el gabinete y en gobernaciones de provincias clave, con concesiones a grupos empresariales y con guiños de ojo para el “amigo de Guayaquil”; ahora sí realmente, puede estar develándose “una mesa servida para el año 2021”.