Niños de zonas rurales de Imbabura se quedaron sin docentes

El proyecto educativo denominado como el Servicio de Atención Familiar para la primera infancia (SAFPI), que está dirigido a las zonas rurales de Imbabura se quedó sin docentes. Se conoció que el pasado 1 de mayo 44 maestras que impartían sus conocimientos en la provincia recibieron una notificación de cese de sus funciones por parte del Ministerio de Educación. Esa noticia cayó como balde de agua fría a las profesionales de la educación que laboraban desde el 2018 en este programa.

Helen Vallejo de 45 años de edad, es maestra en la zona de Urcuquí. Debido a la crisis sanitaria que vive el país por la pandemia del coronavirus dejó de viajar a las comunidades de Cruz Tola, San Francisco y en San Blas en Iruguincho y Tumbabiro de Imbabura.

Sin embargo asegura que su trabajo continúo de forma virtual con los padres y madres de familia de los niños de escasos recursos económicos que habitan en esas zonas. Pero su trabajo terminó el 30 de abril. Este mismo panorama viven el resto de docentes que trabajaban en parroquias rurales en la provincia.

Jorge Camués, morador de la parroquia El Priorato y dirigente barrial rechazó esa medida. “380 niños y niñas de escasos de recursos del sector rural del cantón Ibarra se quedaron sin educación.

El Gobierno Nacional a través del Ministerio de Educación ha violentado este derecho. Niños de El Priorato, Aloburo, Manzano Guaranguí, Pimán, Cachipamba, Rancho, Pocllocunga, Guaranguisito, San Francisco de Manzano y Yuracruz son los afectados”, dijo.

La contraparte
Este rotativo trató de dialogar con la coordinadora zonal de educación sobre ese caso pero fue imposible. Sin embargo se conoció desde esa dependencia que debido al cambio de autoridad en la zona 1 ese tema se está analizando ya que existe reprogramación de algunos proyectos de este tipo.