Niños de Instituto de Educación Especial de Ibarra se quedan sin transporte escolar

IBARRA. “Los niños son prioridad, pero al parecer no es así”. Es el criterio de Mercedes, madre de Génesis una niña de 12 años que desde hace dos meses no asiste al Instituto de Educación Especial de Ibarra, IEEI, debido a la falta del transporte escolar que ya cumplió su vida útil. Génesis vive en Ibarra, tiene parálisis cerebral, todas las mañanas iba a sus clases y terapias en el bus que durante 28 años movilizaba a los estudiantes.
Para Mercedes, que es maestra y trabaja en la parroquia San Rafael de Otavalo, el transporte era una ayuda valiosa, que ahora no existe. Ella deja a su hija con un familiar, pero lamenta que Génesis no pueda recibir los cuidados y, sobre todo las enseñanzas del Instituto que, más allá de lo académico, consiste en aprender para la vida, para ser independiente. Desde hace dos meses Génesis no recibe sus terapias de lenguaje…
Ha intentado enviar a su pequeña en otro transporte, pero la respuesta que recibe de los conductores es que no están preparados para trasladar a una niña con discapacidad al Instituto, por los cuidados especiales que requiere.
“Vivo al lado del Imbabura”, dice María Dolores. Ella viene con su  hijo Henry desde San Clemente, vía a La Esperanza. Su hijo Henry tiene síndrome de Down y por la falta del bus faltó 15 días a clases. María Dolores sale con su hijo de 18 años a las 06:30 y llega al Instituto ubicado en los Huertos Familiares a las 08:00. Luego de clases regresa a las 13:00 y llega a San Clemente a las 15:00.
“Por Dios, arreglen el bus para los niños es una ayuda grande”, dice la mujer que antes esperaba el transporte para su hijo en el sector de las Cuatro Esquinas, en Caranqui.  Ella se dedica a la venta de pan.  Desde mediados de marzo 40 estudiantes no asisten al Instituto de Educación Especial por la falta del bus escolar. La consecuencia, según la rectora de la institución, Yolanda Cadena, es el retraso del avance y progreso educativo, así como en las destrezas  y motricidad. Estudiantes  de Otavalo, San Roque, Atuntaqui Natabuela, San Antonio e Ibarra son afectados. A cambio del bus que dejó de funcionar, el Distrito de Educación facilitó a la institución un bus que fue del Teodoro Gómez de la Torre. Este transporte no es nuevo, su compostura cuesta 2 000 dólares, pero la rectora manifiesta que los recursos aún no los desembolsa el Ministerio de Finanzas.  Comprar un bus nuevo representa 180 mil dólares. Hace dos años escribieron al Presidente de la República para pedir un bus nuevo pero dicen que no hay dinero. Los chicos necesitan un bus especial incluso con rampas para quienes se movilizan en silla de ruedas. Durante 28 años los estudiantes se movilizaron en el viejo bus que ya no da más…

Transporte cumplió su vida útil

El bus que realizó el recorrido a los estudiantes cumplió su vida útil y está en un proceso de chatarrización. Desde marzo presentó daños.
Cerca de 70 estudiantes hacían uso del transporte que ya no presta sus servicios.
De este grupo, 40 personas ya no asisten al Instituto de Educación Especial porque no tienen posibilidad de hacerlo. Los otros estudiantes viajan por sus propios medios hasta la institución educativa.
Cinco dólares mensuales es el rubro que los padres de familia cancelaban por el uso del transporte escolar.
Están a la espera del bus que el Distrito les asignará. Se trata del transporte que fue del Teodoro Gómez de la Torre. No es nuevo y aún  no se asigna el dinero de la compostura.


Además…

Los estudiantes también reciben el desayuno y almuerzo. Por este servicio los padres cancelan cinco dólares mensuales.

El alcalde de Urcuquí, Julio Cruz, apoya con un bus que traslada  a los estudiantes que viven en el cantón, hasta el Instituto.

El Distrito asignó un bus que fue del Colegio Ibarra, pero no está matriculado desde 2014 por lo que no pueden realizar el recorrido.

130 personas con discapacidad están matriculadas en el Instituto de Educación Especial. De ellos, cerca de 70 se beneficiaban de transporte. La institución funciona hace 36 años en Ibarra.