10 niños y niñas ingresaron a formar parte de Aldeas SOS durante la cuarentena

Ibarra.- Diez niños y niñas ingresaron a formar parte de la atención que brinda Aldeas SOS en Ibarra durante el estado de cuarentena. Sin embargo, algunos ya retornaron a sus hogares y otros aún permanecen en acogimiento.

En la línea de trabajo de prevención de la violencia intrafamiliar en Imbabura, el personal de Aldeas SOS está presente en Guayaquil de Alpachaca en Ibarra y en Miguel Egas Cabeza, de Otavalo, con un cobertura a 300 personas directas e indirectas, lo que implica 60 familias.

Asimismo, en la línea de trabajo de acompañamiento familiar atienden a 55 niños, niñas y adolescentes. Entre ambas acciones trabajan con 84 familias de manera constante.

Las 10 casas de acogida están ubicadas en Yacucalle, Los Ceibos, La Victoria, Pilanquí, Alpachaca y una casa en Otavalo. Además, atienden a 42 familias en situación de movilidad humana, quienes reciben apoyo psicosocial.

Según datos de la organización también brindan atención integral (alimentación, vivienda, salud y soporte psicosocial) a 47 adolescentes que llegaron solos al país y están en calidad de refugiados.

Emilio Carrillo, director de Aldeas Infantiles SOS de Guayaquil, y quien conoce sobre las actividades que se generan en lbarra, explicó que como organización que se encarga de la protección de niños, niñas y adolescentes específicamente en el cantón, se han mantenido asegurando la protección de los niños que están en las casas de acogida.

Para esto, señaló que se implementaron algunas acciones, sobre todo para garantizar la salud y se realizó exámenes médicos.
De la misma forma, comentó que se aseguran de que los niños tengan un espacio donde puedan tener derecho al juego y la recreación en las casas de acogida.

“De alguna manera los niños, niñas y adolescentes también han podido pronunciarse respecto a la situación de confinamiento”, dijo Carrillo, quien agregó que se implementó un mecanismo de apoyo psicosocial para las educadoras de cuidado y para los niños. Informó que tres educadoras atienden en cada casa de acogida.

Carillo también aseguró que los niños que ingresaron en el tiempo de cuarentena por la pandemia del nuevo coronavirus, son quienes fueron parte de casos de violencia intrafamiliar, “en el confinamiento este tipo de situaciones se agravan”, añadió.