Ni un paso atrás, el grito de hace 24 años

Ibarra. Un héroe en su casa y también para la Patria, así define Jessica Alexandra Seis Moya, a su padre Eduardo Seis, uno de los combatientes en el Alto Cenepa.

Ella tenía tres años cuando su padre acudió a cumplir con su deber militar en defensa de Ecuador.

Está agradecida con su padre por sus enseñanzas, pero reconoce que fue un golpe duro las heridas que sufrió Eduardo Seis en combate: el perdió sus extremidades superiores y su ojo izquierdo.

“El es un súper papá, un héroe en todo sentido, para sus nietos es un gran abuelo. Le agradezco porque nos ha enseñado que la lucha es constante y es un orgullo para nosotros”, destaca Jessica.

La gesta heroica en el Alto Cenepa cumplió 24 años y ayer se desarrolló una ceremonia cívico militar para conmemorar la fecha especial.

La niña Leonela Farinango, estudiante del Pensionado Atahualpa, destacó que con la consigna de “Ni un paso atrás”, valerosos militares ofrendaron sus vidas por hacer respetar el territorio ecuatoriano.

“Soldados peruanos invadieron nuestro territorio y nuestras tropas debieron desalojarlos, iniciándose así la confrontación”, expuso.

En la ceremonia también se escenificó lo sucedido hace 24 años, rindiendo homenaje a cada uno de los 33 fallecidos, al grito de “¡Vive! y también homenajearon a 25 excombatientes que escribieron una historia imborrable de heroísmo, en nombre de Ecuador.