Ni pensar en subir el IVA

En el ambiente político y económico corrió el rumor de un posible incremento de la tarifa del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Incluso algunos altos funcionarios del Régimen no desmintieron esa posibilidad ante la prensa. Pero durante la reunión de gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizada en nuestro país la semana pasada, el Gobierno aclaró que no habría tal aumento y que se revisaba la posibilidad de diferenciar la tarifa –a la baja- en función de los productos transados.

Subir la tarifa de un impuesto indirecto como el IVA en momentos de clara recesión económica sería fatal. El encarecimiento de bienes y servicios por la vía de mayores impuestos hace que la demanda agregada disminuya y con ello la producción. Ni que decir que con una baja en la producción el nivel de empleo se afecta inmediatamente. Por tal razón llama la atención que en los círculos cercanos al Ministerio de Finanzas haya rondado esa absurda premisa. El IVA rindió en 2018 una recaudación de 6 736 millones es decir el 44.77% del total de impuestos de Ecuador. Respecto del PIB ese valor es casi el 5%. Indudablemente es el impuesto estrella en términos de eficiencia. Tiene la ventaja de generar caja para el fisco mes a mes, no así el Impuesto a la Renta cuyo total se recauda una vez al año.

¿IVA diferenciado? Mala idea porque se asemejaría a un nuevo subsidio.