Necesitan una firma para que caso regrese a Imbabura, sobrevivientes piden celeridad

Otavalo. Mañana se cumple 1 año y 8 meses del accidente del bus de la cooperativa San Gabriel y el capítulo judicial no se cierra.

Los sobrevivientes a la tragedia visitaron ENtv para ser escuchados y pedir una vez más justicia.

Aunque hay una persona detenida y otro prófugo, las reparaciones económicas no llegan. El proceso de rehabilitación entre los sobrevivientes es largo y demanda de recursos económicos. Las víctimas piden celeridad en el caso para cerrar este trágico suceso en sus vidas.

Sentir. “Estoy presionando en la Corte Superior de Justicia en Quito. Iván Saquicela, es el juez que tiene el caso. Solo necesitamos la firma de él, para que el proceso regrese a Imbabura”, explica Carlota Egas, quien perdió a su sobrina Mishel Espín de 27 años. La joven que viajaba con su madre Mery Egas y su novio Víctor Pavón, falleció en el acto.

Han pasado 603 días (Septiembre 24 de 2017) de la desgracia y Mery no se ha logrado recuperar. La mujer de 60 años, camina con dificultad y apoyada en un bastón. Eso le ayuda a mantenerse en pie, mientras unas placas metálicas -colocadas en el pecho y la espalda con unas correas- le sujetan la columna, que fue la parte de su cuerpo más afectada por el siniestro.

Testimonio. “Mishel era hija única. Actualmente mi hermana tiene 18 tornillos en su cuerpo; su vida cambió y el de toda la familia también. Mishel era como mi hija, yo tampoco he superado su pérdida”, acotó Carlota Egas. El 24 de septiembre de 2017 en el redondel de González Suárez, al sur de Otavalo, la unidad 10 de la cooperativa San Gabriel, se volcó provocando la muerte de 14 personas y heridas en 42.

Más historias. Otra historia parecida a la que vive la familia Egas, la protagoniza Ana María Ibujés. Ella tiene una lesión en la columna que le quitó movilidad a sus piernas.

Su cuadro clínico es complicado, pero eso no la amilana. Su actitud y valor irradia tranquilidad y positivismo. “Es indignante que el proceso no se cumpla. Existe una lentitud en el tema judicial, en mi caso la rehabilitación es larga. Estamos en espera que nos lleguen las reparaciones económicas”, explica la sobreviviente.

Ibujés es docente y trabaja en la unidad educativa Víctor Manuel Guzmán en Ibarra. Desde hace 19 años, es parte del magisterio. Toda su carrera como profesora la realizó en la escuela Gonzalo Pizarro de la parroquia Fernández Salvador en el cantón Montúfar en Carchi. Pero tras esa fatídica noche del 24 de septiembre, todo le cambió.

Sigue en espera. La ayuda que se ofreció de las instituciones públicas y de la Gobernación de Imbabura tampoco llega.

Aunque a decir de ella y el resto se sobrevivientes, el actual gobernador Galo Zamora, les está ayudado y acompañando en el tema, asegura que él está al frente del proceso.

“Estamos esperando que la cooperativa nos pague pronto. Los gastos que tengo son enormes y necesitamos”, dijo. A pesar de la difícil situación económica, su sonrisa y amabilidad no la amilanan, mientras tanto la espera sigue.