Navidad, tiempo para cambiar

zulema obandoEn pocas horas se recordará uno de los acontecimientos más grandes que el mundo católico conmemora: el nacimiento de Jesús de Nazaret, ocurrido hace más de 2000 años, hecho que supone momentos de magia y fantasía, en donde se producen actividades muy significativas como reunir a la familia para rezar la novena, para cenar en Nochebuena, visitar las posadas, enviar y recibir tarjetas con pequeños presentes, montar el Belén y el árbol de Navidad  y otros momentos inolvidables, especialmente para los más chicos de la casa.  


Oportuna la ocasión  para   hacer un alto a las apresuradas  y estresantes vidas, volcadas por tanto consumismo y palpar en toda su dimensión la otra cara de la moneda, donde la injusticia social se muestra en los niños, niñas y ancianos abandonados muriendo de frío y de hambre, mujeres maltratadas de todas las formas, crímenes, asaltos,  falta de oportunidades laborales, de educación, corrupción en las altas esferas, burocracia, demagogia, etc. y  que se vuelven más lacerantes durante esta época de recogimiento y reflexión. Dos realidades que nos invita a meditar en los privilegiados y bendecidos que estamos porque tenemos un trabajo, un techo, una familia por quien luchar y a quien amar, amigos a quien abrazar y un Dios a quien orar. Como la palabra Navidad que procede del latín “nativita” que significa nacimiento procuremos nacer, haciendo el bien  a los demás, tendiendo una mano, un consejo, espacio para escuchar y compartir nuestra mesa con generosidad. Así la Navidad cobra un nuevo sentido; el advenimiento de Jesús, es el tiempo para agradecer, reflexionar y celebrar; de agradecer por la vida que tenemos, de reflexionar sobre el futuro que nos depara y celebrar la esperanza, la ilusión, el amanecer, el radiante sol, la sonrisa de un niñ@, etc. Los regalos más importantes que podemos obsequiar y que no tienen ningún valor monetario, se reducen a dos palabras: tiempo y amor.  Es evidente que cuanto todo lo terrenal acaba, lo único que  podemos llevarnos es todo el amor que sembremos, el bien que podamos esparcir y la alegría que provoquemos, pues la existencia en la tierra solo se justifica al dar, no al recibir. Desear con todo el corazón que el 2014 que florece, traiga a toda la humanidad: salud, amor, trabajo, tolerancia y perdón.

 

Zulema Obando
crisjuli@hotmail.es