Esta Navidad no estuvo exenta de la mendicidad

IBARRA.- Están por todas partes: en las esquinas, aceras, portales, parques, al pie de la carretera y hasta en el transporte público. Sus rostros no tienen edad: niños, jóvenes, adultos mayores, mujeres con hijos en brazos….

Sitios escogidos.
Cada año, en vísperas de Navidad el número de indigentes aumenta en las ciudades, aunque no existen estadísticas de su incremento. Unos agazapados con roídas cobijas, otros deambulando se confunden en medio de la multitud de personas que, con frenesí, apuran sus pasos por concurridas avenidas y centros comerciales tratando de adquirir los regalos o las últimas compras para estas festividades.

El pedido de caridad.
En las noches, cuando el vértigo de la ciudad aminora, ellos también ralentizan sus actividades. Buscan un lugar donde descansar hasta el día siguiente. En la ciudades ahora ya es parte del paisaje urbano observar a estos innumerables seres que, de a poco se aglomeran bajo un edificio, se adueñan del frío piso para dormir.

Para ellos, estas festividades solo les representa una oportunidad para recibir una donación extra: algo más de monedas, algún alimento o quizá la caridad de una institución que, año a año, organiza jornadas de solidaridad para ofrecerles un pan o un chocolate caliente.

Iniciativas del Gobierno.
En las carreteras ese cuadro, que hasta hace pocos años había disminuido considerablemente, nuevamente se hace presente. Son familias enteras de comunidades indígenas de la sierra o de campesinos de la costa empiezan a asomarse, extienden sus manos y con rostros de angustia buscan de los conductores que les ofrezca algún donativo.

El pasado 30 de noviembre de 2020 el Gobierno Nacional presentó al país la campaña Misión Navidad Sin Mendicidad, una estrategia social con la cual busca, en algo mitigar este fenómeno que crece considerablemente a través de ayudas efectivas a quienes viven en la calle o en están en estas condiciones: niños, niñas, adolescentes; con discapacidad, en movilidad humana y adultos mayores.

Entes articulados.
Se procura trabajar, en primer lugar con acciones de prevención, , difusión, socialización y articulación intersectorial y multisectorial; en esta labor están inmiscuidas las instituciones que de forma directa o indirecta están involucrados en este trabajo, especialmente el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).