Nanotomógrafo, un aliado para científicos

Ibarra. La tecnología nunca deja de avanzar, y las herramientas de punta, como un nanotomógrafo, aún pueden ir más allá en una generación que revele rasgos más profundos. En ello trabaja la Universidad Yachay Tech, localizada a 21 kilómetros de Ibarra. Ese equipo de primera categoría llegó en mayo pasado a esa casona universitaria. Desde ese mes empezaron los proyectos de investigación en física, geología y paleontología. Elizabeth Mariño, científica, es quien maneja el equipo con fabricación belga.

Su funcionamiento. Este aparato, que es el único en el país y el segundo en Latinoamérica, básicamente lo que hace es captar una serie de fotografías que permite identificar al interior de la estructuras a escala nanométrica. Elizabeth conoce como la palma de su mano el funcionamiento de ese equipo. “Un mes fue la capacitación para poder manejar el nanotomógrafo. El manejo es limitado. Pueden acceder personal con licencia desde la secretaría de control de actividades nucleares. Sin embargo hay profesionales que vienen al laboratorio y chequeamos el trabajo”, dijo.

El equipo tiene una diversidad de usos. Por ejemplo la escuela de Física de Yachay trabaja con hidroxiapatito que es un material con porosidad que tiene como fin, según la experta, ayudar a los problemas de osteoporosis. También hay programas de estudio en la escuela de biología y geología.

Los involucrados. En toda esta gama de estudios y de manejo del equipo nanotomógrafo, están involucrados los estudiantes, quienes son integrantes en la mayoría de proyectos antes mencionados. Por ejemplo se conoció que los estudiantes de geología investigan la resistencia de los concretos de varias edificaciones. Esos materiales pasan por el nanotomógrafo en donde se conocerá exactamente las zonas de posible fractura que tiene el concreto. También los profesionales en formación están inmersos en paleontología. Actualmente hacen excavaciones en las cuales se han descubierto en la zona en Urcuquí hallazgos arqueológicos. Esa es una de las áreas que más impacto tiene en el país ya que no es muy explotada en el Ecuador. Alejandra Mejía, docente, dice que en el laboratorio se trabaja con macrofósiles. “Podemos acercar a los estudiantes a este conocimiento investigativo. Trabajamos en el Valle del Chota. Allí hay hojas fósiles que nunca antes se había mencionado en el Ecuador”, dijo.