Nadie es perfecto

kim viveroEn todos los tiempos se ha reconocido que el ser humano es la obra más perfecta no solo para los creyentes que afirman que el hombre es el fruto de la creación divina sino también para los no creyentes que aseguran que el hombre es el resultado de la evolución.

Estas teorías tienen postulados, tesis, argumentos, evidencias y pruebas que en vez de contraponerlas, diferenciarlas o separarlas unas con otras las armonizan, asemejan o complementan puesto que figurativamente en la mente se encuentra la inteligencia y sabiduría para discernir entre lo bueno y lo malo, en el corazón el amor y la pasión para amar u odiar, en las manos las herramientas y fuerza para construir o destruir. No obstante, el tener la posibilidad de elegir entre dos opciones, alternativas o propuestas permite que como seres humanos unas veces acertemos y otras nos equivoquemos, unas veces estemos optimistas y otras pesimistas, unas veces seamos fuertes y otras débiles, unas veces actuemos rápido y otras lento, unas veces demostremos sapiencia y otras ingenuidad.
Obviamente, existen otros factores como el conocimiento, experiencia, motivación, entorno y resultados que influyen a que una persona escoja lo uno o lo otro; pero es justamente eso lo que hace que ningún hombre o mujer seamos perfectos y cometamos errores en cada paso que damos, acción que realizamos o decisión que tomamos. Los equívocos, desatinos o faltas que cometemos en nuestro diario convivir hacen que los seres humanos seamos más humanos, y que la ley de la vida nos dé una segunda u otra oportunidad para transformar las debilidades en fortalezas, amenazas en oportunidades, fracasos en éxitos, defectos en virtudes, equivocaciones en enseñanzas para ser mejores y más grandes cada día. Es por ello, que el enmendar un error, comprometerse a cambiar, remediar el daño o presentar las disculpas con humildad y sencillez no es un acto de cobardía sino de valentía. No olvidemos jamás que el valor para reconocer un error o pedir perdón, lo tienen solo aquellos hombres y mujeres de almas nobles y espíritus superiores, de corazones generosos y mentes sabias porque nadie es perfecto ni nada es eterno en este mundo.

Kim Vivero Saltos
kvivero@pucesi.edu.ec