Nadie dejó de alentar a la Tri

pag-16Federico Sánchez, desde el jueves llegó a Quito procedente de Machala para apoyar a la selección del Ecuador que jugó frente a Paraguay, por la quinta fecha de las eliminatorias a Rusia.El movimiento era notorio desde muy temprano, comerciantes, periodistas que armaban sus improvisados estudios para la transmisión y los miembros de la Policía Metropolitana, Policía Nacional quienes definían sus estrategias para controlar que todo esté en orden, es lo que se podía observar.
Las horas transcurrían y poco a poco las inmediaciones se llenaban de aficionados que en su mayoría vestían la camiseta amarilla.
A las 12:27, la familia conformada por Mirian Pillagui, Carlos Sànchez y sus hijas Karla y Kerly, con la camiseta amarilla llegaron a la entrada sur. Mirian, dijo que llegaron temprano para evitar las aglomeraciones y el maltrato sobre todo a sus hijas pequeñas.
Entre las personas que arribaban al estadio estaban los colegas de Caracol Colombia, quienes se encontraban desde hace una semana realizando previas para el partido que Ecuador debe enfrentar a Colombia. Nelson Enrique Ascencio del canal Caracol Colombia, dijo que la campaña que está realizando Ecuador es sorprendente, creo que es el equipo revelación de Sudamérica lo que le convierte en un rival de categoría. Ya no es la cenicienta, es un equipo protagonista. Las lesiones de varios jugadores es el día a día de una selección. Ahí se puede ver la capacidad del entrenador y es la oportunidad para que los suplentes demuestren su capacidad y porque han sido convocados dijo. Es indudable que se va a sentir la ausencia del goleador de Felipe Caicedo pero ante esta necesidad debe salir otro jugador a sacar la cara por su país.
El colega de Caracol Colombia, mencionó sobre un libro de la historia del fútbol indígena cuyo autor es un Imbabureño, pero se lamentó que no lo conocían en el país.
Las horas seguían pasando y los aficionados de igual forma llegaban. Eran las 12:50, solo y luciendo el uniforme de la selección, cobijado la bandera tricolor llegó desde Cuenca Luis Cajamarca, quien dice que le acompaña a la selección en todos los partidos. No tenía su entrada, pero dijo que lo conseguirá y no importa lo que cueste. Los revendedores aprovecharon para duplicar el precio de las entradas. José Morocho, llegó desde Ambato con dos amigos más, pero no ingresó al estadio ya que la entrada a general que costaba 30 dólares les ofrecieron en 70 dólares. Una tribuna que costaba 70 vendieron en 120 dólares.
Daniel Guerra y Cristian Chato, junto a los títeres Paquito y Raulito, se paseaban por los exteriores del estadio entregando mensajes a quienes llegaban al estadio. Los niños y los adultos aprovechaban para tomarse una fotografía con estos personajes, quienes muy gustosos aceptaban las peticiones.
Cerca de las 14:00, por las calles aledañas al estadio se podía apreciar cientos de personas que llegaban al estadio. El ingreso fue normal. A las 14:09, en medio de sirenas llegó el bus con los seleccionados de Paraguay. El movimiento era intenso, mas hinchas llegaban con la esperanza de conseguir una entrada, pero ya no había ni siquiera de reventa.
A las 14:17, un grupo de 20 motorizados de la Policía Nacional y Policía Metropolitana, custodiaban al bus de la selección que arribó por el acceso sur. Eran las 16:00 y las calles quedaron vacías, en el interior los hinchas vivían otra fiesta.