Mushuk Nina un ritual histórico

pag-6El nuevo año para los pueblos indígenas del Ecuador arrancó oficialmente ayer. El Mushuk Nina, marcó el inicio de la nueva temporada. Un ritual en la tola Villagrán Pugro, donde estaba edificado el Otavalo prehispánico, fue el sitio de concentración.

Este lugar ubicado en la comunidad Huayco Pungo en la comunidad de San Rafael, al sur de Otavalo, fue el epicentro del encuentro. La Tola Villagrán Pugro, es un lugar de gran significado histórico, para una ceremonia de las mismas características.

El ritual es la mejor oportunidad de entrar en relación armónica consigo mismo, con la familia, la naturaleza, el cosmos, las plantas y divinidades. “Es una celebración al padre sol en el equinoccio de marzo.

Es el comienzo del tiempo masculino del año solar”, explica Víctor Hugo Pinzón, antropólogo quien coordinó la realización del evento. Fuego, aire, tierra y agua, los cuatro elementos de la vida se hicieron presentes en el acto que marca el inicio del año agrícola El acto fue completo.

La buena vibra se sentía entre los casi 100 espectadores que acudieron al lugar. Gabriela Rivadeneira, presidenta de la Asamblea Nacional fue parte del churo de flores, que representa el espacio del tiempo Andino. Juan Pablo Chacón, director provincial del Magap; Paolina Vercoutére, directora distrital del MIES y Juan Carlos Lema, director provincial del misterio de Cultura en Imbabura, completaron el grupo autoridades. Ellos siguieron de cerca las instrucciones de Patricio Inlago, quien fue el Yachac que guió el rito. Cuatro son los puntos de mayor concentración de energía durante un ciclo solar: los dos solsticios y los dos equinoccios.

En cada uno de estos tiempos-espacios, según la tradición kichwa, se realizaban ceremonias en conexión íntima y profunda con los ciclos naturales de la Pachamama y el Multiverso. LEGADO HISTÓRICO Más allá de las explicaciones meteorológicas de cambio de estación, el equinoccio de primavera representa un nuevo comienzo. En lo visible, la Tierra se vuelve más fértil y en lo espiritual, el retorno a las creencias religiosas se vive con más fuerza. “Es una ceremonia muy importante para nosotros. Tiene mucho significado cultural para nuestros pueblos kichwas”, reconoce Mariana Yacelga, moradores de Huayco Pungo, quien acudió al sector.

El clima ayudó, lo que parecía sería una mañana fría acompañada de una pertinaz lluvia, fue desapareciendo con el pasar de los minutos. Sobre las 12:30 que inició el ritual, el sol sobre la franja ecuatorial, era el mejor acompañante. Sus rayos cayeron perpendicularmente, dando lugar al fenómeno tan comentado del hombre sin sombra o día del sol recto. Este particular marca el calendario para los pueblos andinos y de otras culturas. En el calendario andino, estas fechas es el tiempo del Pawkar Raymi, donde la vida recrea nuevas y ancestrales vitalidades, renace la Allpa Mama y las comunidades se juntan para restablecer su relación con la Pachamama para terminar y recomenzar la construcción interminable de la interculturalidad kichwa.