Museo con buena acogida

p8f1La recuperación de esta fábrica emblema del cantón, hoy convertida en museo ha sido una magnifica idea, sostiene Alberto Enríquez Gallegos, quien cuenta que su padre y él fueron proveedores de algodón a la Fábrica Imbabura, que se producía en la hacienda La Victoria de Salinas.

ACOGIDA. Carolina Gallegos, gerente de la Empresa Pública Fábrica Imbabura, mencionó que desde el 18 de junio, que se inició a cobrar el ingreso al museo, la respuesta de los visitantes ha sido favorable. Destacó que en menos de 20 días se ha recibido la visita de alrededor de 600 personas.
Comentó que la atención es de miércoles a domingo, de 09:00 a 16:00, de forma ininterrumpida. El costo es de 3 dólares para los adultos y 1 dólar 50 centavos para los niños, personas con discapacidad y de la tercera edad. La funcionaria, destacó que las cifras se triplicarán cuando empiece a funcionar el ferrocarril.
ALGODÓN. Alberto Enríquez Gallegos, quien junto a su hija María Patricia Enríquez, Michael y Mary McConnel, recorrió el museo Fábrica Imbabura, comentó que la recuperación de las instalaciones y convertirla en museo es un gran acierto. Hoy se puede conocer la historia de lo que fue la industria y los procesos para elaborar las telas.
Contó que su padre años atrás producía algodón en la zona de Salinas. Tras ser procesado en la desmotadora de Santa Rosa propiedad de la fábrica La Internacional, se entregaba a esta factoría ubicada en Andrade Marín. Luego de mi padre también entregué algodón a la textilera, expresó.
La intervención y recuperación de este inmueble que hoy sirve para que turistas extranjeros y locales conozcan la historia de lo que fue la fábrica y de quienes tuvieron vinculaciones con esta empresa es fabuloso, concluye Alberto Enríquez, quien se quedó maravillado