Cinco sectores de Ibarra son atendidos para evitar emergencias por lluvias

En marzo de 2021, la Dirección de Seguridad Ciudadana del Municipio de Ibarra solcito la declaratoria de emergencia en el cantón, frente a los daños provocados en varios sectores por el fuerte temporal invernal.

Esta declaratoria permitiría que se intervenga con acciones y obra civil en varios sectores donde se registraron derrumbes, taponamientos e inundaciones por los aguaceros. En el contexto de la declaratoria, los trabajos de intervención se encuentran en marcha en cinco sectores de la ciudad.

El Arq. José Estrella, director de Planificación del GAD Ibarra, señaló que en cinco sectores y quebradas se están construyendo muros de gaviones, que consiste en estructuras de forma rectangular que se rellenan con piedra de diferentes tamaños y se colocan en los costados de las quebradas para evitar que ocurran aludes y derrumbes.

Además, en otros sectores se construyen ductos cajones, que sirven principalmente para canalizar el caudal del agua, que aumenta cuando llueve.

Los sectores en los que se realizan estos trabajos son los siguientes: la quebrada Santo Domingo, ubicada en el sector Las Magnolias en San Antonio de Ibarra; la quebrada Las Flores en el sector Ejido de Caranqui; la quebrada El Laurel, en el sector del mismo nombre; la quebrada seca de Guayaquil de Caranqui; y la quebrada seca en el sector de San Cristóbal.

Según Estrella, lo que ocurre en las partes altas de las quebradas cuando llueve es que se genera un caudal muy grande de agua; esta corriente fluye intensamente y provoca la erosión de los costados de las quebradas, ocasionando aludes y derrumbes. “Todo ese material con la mezcla del agua crea una especie de lodo que baja a la parte urbana de la ciudad y tapona ciertos sectores generando inundaciones”, explicó.

Con los trabajos se espera que a futuro se cuente con una infraestructura que ayude a prevenir las emergencias que ya han ocurrido en la ciudad cuando llega la época de lluvias.
Según Estrella, estas intervenciones tienen una duración mínima de 10 años, “pero dura mucho más tiempo”, debido a los materiales con los que se construye. La inversión destinada para las intervenciones en los cinco sectores asciende a USD 600 mil aproximadamente.

Aunque los trabajos que se realizan ayudarán a mitigar el impacto del temporal, hay otros sectores que también demandan atención. Guillermo Guerrero Orbe, es un morador del barrio 20 de octubre en el Ejido de Caranqui, quien solicita atención urgente ya que su casa se encuentra al filo de la quebrada por muchos años. La base de la vivienda se erosiona cada vez más con las lluvias y existe un alto riesgo de derrumbe. Guerrero es adulto mayor y vive con su padre.